Idioma: Castellano
Traducción: Teresa Lanero Ladrón de Guevara
Editorial: AdN Editorial Grupo Anaya
Páginas: 336
Género: Novela - Narrativa - Realismo mágico
Una aventura a través del tiempo, El Tren de la Medianoche es una historia de amor y segundas oportunidades ambientada en el Universo de la Medianoche.
Cuando la vida pase por delante de tus ojos, ¿qué será lo realmente importante?
Para Wilbur fue el tiempo con Maggie, el amor de su vida. Su luna de miel en Venecia. Antes de que él lo echara todo a perder.
Años más tarde, cuando está al borde de la muerte, llega un tren que puede hacerle retroceder en el tiempo para revivir los momentos más relevantes de su vida. Pronto se da cuenta de la cantidad de cosas que habría cambiado...
Matt Haig nació en Sheffield. Entre sus novelas superventas se cuentan Los humanos, Cómo detener el tiempo y La vida imposible. Su libro La Biblioteca de la Medianoche ha vendido más de doce millones de ejemplares en todo el mundo. Algunas de sus obras de no ficción son El libro de la esperanza y sus galardonadas memorias acerca de la enfermedad mental, Razones para seguir viviendo. Sus libros se han publicado en cincuenta y seis idiomas.
Hay una
pregunta que tiene bastante mala leche: ¿qué cambiarías de tu vida si
pudieras volver atrás?
Seguro
que a más de uno se le ocurren unas cuantas cosas. Aquel trabajo que aceptaste.
Aquel que rechazaste. Aquella relación. Aquella conversación que salió regular.
Aquel viaje que siempre dejaste para después. Y, por supuesto, todas esas
decisiones que en su momento parecían pequeñas y que, vistas desde la
distancia, adquieren unas dimensiones bastante considerables.
Matt Haig
parte precisamente de esa idea en El tren de la medianoche, una novela
ambientada en el mismo universo que La biblioteca de la medianoche.
Aquí
conocemos a Wilbur Budd, un hombre de ochenta y un años que, al llegar
al final de su vida, tiene la oportunidad de regresar a distintos momentos de
su pasado. Para hacerlo cuenta con un tren muy particular y con Agnes,
una antigua librera que se convierte en su guía durante este peculiar viaje.
Pero este
tren no está pensado para conceder deseos ni para permitir que Wilbur rehaga su
vida a su antojo. Lo que hace es algo bastante más interesante: le permite
volver a mirar lo que ya vivió.
Y ahí
está una de las claves de la novela.
Wilbur
recorre distintas etapas de su existencia: su infancia, su juventud, su
familia, su trabajo y, especialmente, su relación con Maggie, el gran
amor de su vida. Momentos que en su día parecieron importantes, insignificantes
o incluso molestos adquieren otra dimensión cuando se contemplan desde el
final.
Haig
juega así con una idea muy humana: esa tendencia nuestra a imaginar que en
algún punto del camino había otra versión de nuestra vida esperándonos. Una
vida en la que tomamos aquella otra decisión y todo salió mejor.
El
problema es que podemos pasarnos media existencia mirando de reojo todas esas
vidas que no vivimos.
Y
mientras tanto, la que sí estamos viviendo sigue pasando.
La novela
mantiene algunos elementos que ya encontramos en La biblioteca de la medianoche: el componente fantástico, el viaje entre distintas
posibilidades y esa mezcla de emoción y reflexión alrededor de grandes
cuestiones vitales.
También
hay una conexión directa entre ambas historias que hará sonreír a quienes hayan
leído la novela anterior. Un detalle que funciona como guiño y
que une ambos libros dentro de ese particular Universo de la Medianoche.
Uno de
los aspectos que más me ha gustado es que Haig consigue hablar de temas
bastante grandes, el arrepentimiento, el paso del tiempo, la muerte, el amor,
las decisiones y las oportunidades perdidas mediante situaciones cotidianas.
Porque
aquí no hacen falta dragones ni universos paralelos para plantearnos una crisis
existencial. Basta con recordar aquella comida que no disfrutamos porque
estábamos pensando en la reunión del día siguiente.
La novela también tiene un punto de homenaje a los pequeños momentos: una conversación, una canción, una comida, un paseo, una tarde cualquiera. Esas cosas que mientras ocurren parecen formar parte del decorado y que, cuando echamos la vista atrás, descubrimos que quizá eran precisamente la función principal.
Voy a
empezar por lo que más me ha gustado: la idea del tren.
Porque
todos tenemos nuestro propio tren de la medianoche. Ese que aparece de vez en
cuando en la cabeza y empieza con el famoso «¿y si…?».
¿Y si
hubiera aceptado aquello?
¿Y si no
hubiera terminado aquella relación?
¿Y si
hubiera viajado?
¿Y si
hubiera dicho que sí?
¿Y si
hubiera dicho que no?
El
problema es que el tren del «¿y si…?» tiene una cantidad de paradas
considerable y, además, nunca llega a la estación de «ya está, asunto
solucionado».
Por eso
me ha gustado el planteamiento de Haig. Wilbur tiene la oportunidad de mirar
atrás, pero descubre que cambiar de dirección no garantiza encontrar una vida
mejor. Porque siempre habrá algo que nos falte. Siempre habrá otra
posibilidad que comparar con la nuestra.
Y quizá
ahí esté el mensaje más interesante del libro: dejar de medir nuestra vida con
la regla de todas las vidas que podríamos haber vivido.
Wilbur me
ha gustado. Tiene sus errores, sus arrepentimientos y sus contradicciones. No
es el típico protagonista que aparece para enseñarnos cómo hay que vivir. Más
bien aprende mientras nosotros lo acompañamos.
También
me ha gustado especialmente la presencia de Maggie y la importancia que tiene
su relación con Wilbur. El amor aparece aquí con sus momentos luminosos y sus
tropiezos, porque las historias de amor reales tienen bastante menos violines
de fondo y bastantes más decisiones cuestionables.
Ahora
bien, no he conectado con los personajes todo lo que me habría gustado.
Y para mí
eso pesa.
La
historia tiene una idea potente y momentos que invitan a pensar, pero en
algunos tramos he sentido que el mensaje tenía más fuerza que los propios
personajes. Me habría gustado conocerlos más profundamente, entrar un poco más
en ellos y sentir algunas de sus emociones de una manera más cercana.
También
creo que quienes hayan leído La biblioteca de la medianoche encontrarán
aquí bastantes ecos de aquella novela. No es una continuación directa, pero sí
comparte universo, temas y cierta manera de plantear la relación entre nuestras
decisiones y las vidas que imaginamos.
¿Me ha
gustado? Sí.
¿Me ha
encantado? No del todo.
Me ha
parecido una lectura entretenida, emotiva y con una premisa muy interesante. De
esas que te dejan alguna pregunta rondando por la cabeza después de cerrar el
libro. Y eso siempre es buena señal.
Aunque
también me ha dejado pensando que quizá deberíamos tener más cuidado con ese
deporte nacional que practicamos tantos: vivir pensando en lo que viene
mientras echamos de menos lo que ya pasó.
Porque,
al final, resulta que la vida no tiene vagón de ida y vuelta.
Y tampoco
viene con botón de "deshacer".
Así que
quizá habrá que aprovechar el viaje.
Y disfrutar un poco más del trayecto antes de llegar a la última estación.
Esta
novela puede gustar especialmente a...
- Quienes
disfrutaron de La biblioteca de la medianoche y quieran
regresar al Universo de la Medianoche.
- Lectores
a los que les gustan las historias sobre el paso del tiempo, las
decisiones y las oportunidades que dejamos atrás.
- Personas
a las que les interesan las novelas que invitan a reflexionar sobre la
vida sin renunciar a una historia entretenida.
- Amantes
de las historias de amor y segundas oportunidades, especialmente
cuando vienen acompañadas de unas cuantas preguntas incómodas.
- Lectores
que disfrutan de un toque fantástico mezclado con situaciones
cotidianas.
- Y, por supuesto, quienes alguna vez se han quedado atrapados en un «¿y si…?».

Myślę, że mogłabym się skusić na tę książkę, gdyż to moje klimaty.
ResponderEliminar¡Hola! Yo aún no he leído el otro libro y me encantaría hacerlo, ya que me he planteado mil veces comprarlo y al final nada. Un besote :)
ResponderEliminarhola
ResponderEliminarno he leído a este autor y eso que a mi hermana le encanta y tiene alguno de sus libros. Me lo apuntaré por si acaso, pero no se si llegaré a leerlo.
Gracias por la reseña
Besotesssssssssssssss
¡Hola!
ResponderEliminarLa verdad es que el tema me parece interesante, pero no sé por qué me da la sensación de que ni este libro ni el anterior son para mí.
Un abrazo.
Ese libro lo agregue a mi lista de deseos, es mi próxima compra. El primero me gustó bastante. Muchas gracias por la reseña
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