Autora: Stark HolbornTraducción: Manuel de los ReyesGénero: FicciónEditorial: El TransbordadorPáginas: 151 y 135
Stark Holborn nos propone en Plomo al cuadrado y Plomo al cubo un universo sorprendente donde el Salvaje Oeste se mezcla con la ciencia y las matemáticas, dando lugar a un híbrido entre western, ciencia ficción y weird. En este mundo alternativo, los matemáticos, denominados “matemágicos, son perseguidos por el Capitolio, y cualquier habilidad matemática puede convertirse en un arma o un riesgo mortal.
Plomo al cuadrado introduce a Malago Browne, la profesora más peligrosa del Oeste, y a Pierre Fermat, su antiguo socio, quienes se ven obligados a salir de su retiro para ejecutar un último golpe. Holborn combina con maestría la acción trepidante, la construcción de personajes carismáticos y el ingenio matemático transformado en táctica de combate, todo en una narrativa ágil y entretenida que no permite despegarse del libro.
Plomo al cubo continúa esta aventura, elevando la acción y los desafíos: Browne y su grupo de aliados inadaptados deben enfrentarse a enemigos cada vez más peligrosos y a estrategias más complejas, manteniendo el concepto de “matemágicos” como eje central. Ambas novelas destacan por la rapidez de la narración, el humor sutil y la creatividad de un universo que consigue sorprender y divertir al mismo tiempo.
En conjunto, estas obras ofrecen un western reinventado, donde las balas y las fórmulas se entrelazan, y donde los personajes son inteligentes, ingeniosos y memorables. La edición española, con traducción de Manuel de los Reyes y prólogo de Lavie Tidhar, completa una experiencia lectora cuidada y atractiva.
Leer Plomo al cuadrado y Plomo al cubo ha sido un placer absoluto. Me fascina la manera en que Holborn convierte las matemáticas en armas y estrategias, y cómo un western aparentemente clásico se transforma en algo fresco, inteligente y muy divertido. Cada personaje, aunque aparezca pocas páginas, tiene un carisma y personalidad que los hace inolvidables, y la acción siempre está medida para mantenerte enganchada sin perder el hilo de la historia.
Lo que más me ha gustado es esa sensación de estar en un mundo donde cualquier cálculo puede salvar o arruinar tu vida, donde la lógica y la creatividad se mezclan con la pólvora y los duelos, y donde cada golpe y cada estrategia tienen un peso real. Aunque ambas novelas sean cortas y a veces sientas que quieres más, justamente esa brevedad hace que devorar las páginas sea un placer inmediato.
Si os gustan las historias originales, rápidas, con ingenio y acción, estos dos títulos son un combo perfecto. Me he quedado con ganas de más aventuras en este universo, y ya tengo la certeza de que seguiré leyendo todo lo que Holborn nos tenga preparado. Un western matemágico que te atrapa y no te suelta.
«El dinero de este trabajo sería más que suficiente para retirarse. Podríamos colgar las pistolas para siempre si quisiéramos, comprar una casita al otro lado de la frontera… comprar libros de nuevo. Más que suficiente para que nadie volviera a molestarnos.»




















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