«Territorios» de David Roas

 




Autor: David Roas
Idioma: Castellano
Género: Terror / Agrohorror
Páginas:104
Fecha de publicación: marzo de 2026

Bienvenidos al Agrohorror, bienvenidos a la inquietud y al desasosiego que surgen de lo insólito anidado en nuestros escenarios rurales de la España vacía, donde la gente ve Netflix y habla de Tarantino, ha leído cómics y a Stephen King, usa móviles y le pregunta a la IA, juega sobre una mesa con la güija y compra en IKEA. David Roas cosecha un conjunto de ficciones en las que lo fantástico y lo humorístico es cotidianamente real hasta deformarse en lo oscuro, lo grotesco y lo paródico a lo largo de campos de cereal o bosques cubiertos de niebla. Niños fantasmales, cerdos zombis, asesinos salvajes o vegetales monstruosos bajo el aliento de la Santa Compaña. Y ante esa trivialidad y esa soledad de lo rural, el foráneo, el viajero. Tú.





David Roas (Barcelona, 1965) es escritor y catedrático de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde también dirige el Grupo de Estudios sobre lo Fantástico (GEF). Es autor, entre otros, de los volúmenes de cuentos Los dichos de un necio (1996), Horrores cotidianos (2007) o Monstruario (2021), y de las novelas Celuloide sangriento (1996) y La estrategia del koala (2013). En esta misma editorial ha publicado los libros de cuentos Distorsiones (2010, VIII Premio Setenil), Bienvenidos a Incaland® (2014), Invasión (2018) y Niños (2022). Varios de sus relatos han sido traducidos al portugués, francés, inglés, italiano, croata, serbio y griego. Especialista en lo fantástico, entre sus ensayos cabe destacar Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico (Páginas de Espuma, 2011), que recibió el IV Premio Málaga de Ensayo y ha sido traducido al inglés y al italiano. Recientemente ha publicado Historia de lo fantástico en la cultura española contemporánea (1900-2015) (2017) y Cronologías alteradas. Lo fantástico y la transgresión del tiempo (2022).




Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía.

Territorios es un libro de relatos que se mete de lleno en eso que llaman “agrohorror”, que básicamente es una vertiente de la literatura fantástica que lleva lo inquietante al campo de toda la vida.… pero para enseñarnos que lo rural no siempre es tan tranquilo como parece. Aquí, David Roas reúne siete historias que tienen algo en común: en escenarios súper cotidianos, un pueblo, una carretera secundaria, una casa heredada, un campo cualquiera, empiezan a pasar cosas que no encajan. Y lo inquietante es justo eso: que todo empieza siendo normal.

Una de las cosas más interesantes del libro es cómo convierte el entorno rural en algo casi vivo. No es solo el decorado donde pasan cosas, es como si el propio paisaje tuviera algo que decir. Los pueblos, los caminos, los campos… todo va cargándose de una especie de tensión rara, como si debajo de lo cotidiano hubiera siempre algo esperando. Y muchas veces no hace falta un monstruo ni un susto grande: lo inquietante aparece en lo de siempre, pero ligeramente torcido.

El estilo de David Roas es bastante limpio, sin florituras. Es un autor que no necesita exagerar nada para que te entre la incomodidad. Y eso funciona muy bien aquí, porque los relatos avanzan despacio, como si todo fuera normal… hasta que de repente no lo es, y ya es demasiado tarde para “desleer” lo que has imaginado.

Otro punto curioso es que el libro no se pone totalmente serio todo el tiempo. Hay humor, hay ironía, incluso momentos un poco absurdos o paródicos. Y eso hace que el conjunto sea más rico, porque no te quedas solo con el miedo, también hay una especie de juego con el género, con el cine, con los clichés del terror.

En el fondo, el libro vuelve siempre a lo mismo, a cómo percibimos la realidad, a lo fácil que es que se nos descoloque lo que dábamos por seguro, y a cómo incluso los lugares más familiares pueden volverse extraños sin avisar.

Así que, en conjunto, Territorios es una propuesta bastante sólida dentro del fantástico actual en España. Un libro que no intenta deslumbrar con grandes fuegos artificiales, sino que te va metiendo una incomodidad lenta, de las que se quedan contigo un rato después de cerrar el libro. Y está publicado por Páginas de Espuma, que ya es casi sinónimo de cuento bien trabajado en la narrativa contemporánea.


Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Te lo digo claro: este libro te deja con el cuerpo raro. Es una antología que no sabes si has leído relatos o si alguien te ha dejado viviendo unos días en un pueblo donde la realidad va un poco a su bola.

Territorios va de eso: del campo de toda la vida… pero con ese filtro travieso que lo vuelve todo sospechoso. No es el típico terror de “¡BOO!” y te caes del susto. Aquí es más bien un “espera… esto no debería estar pasando” que te va calando sin pedir permiso. Y cuando te quieres dar cuenta, ya estás dentro hasta las rodillas, como cuando entras en un camino de barro y dices “esto era mala idea” pero ya es tarde.

David Roas aquí va con mano fina pero con mala leche. Coge lo cotidiano, un pueblo cualquiera, una casa heredada que siempre viene con un poco de drama, una visita al campo para desconectar (error), y lo tuerce lo justo para que empiece a incomodar. Y lo peor es que te lo crees. Hay historias que te sacan una sonrisa medio nerviosa, tipo “esto es tan absurdo que no sé si reír o preocuparme”, y otras que directamente te dejan pensando “vale, esto me ha mirado a mí”.

Lo más potente es cómo mezcla lo raro con lo de siempre. Empiezas leyendo algo casi normal, muy “pueblo de toda la vida”, y de repente estás metida en una situación que dices: “a ver, perdona, ¿en qué momento hemos cruzado esta línea?”. Y aun así, el libro sabe perfectamente lo que hace.

Y ojo, que esto no es terror serio con cara de funeral. Aquí hay humor, ironía y un punto de cachondeo oscuro que a veces te descoloca, pero precisamente por eso engancha. Es como si el libro te estuviera guiñando el ojo mientras te asusta un poco, lo cual, la verdad, tiene su mérito.

En resumen: no es un libro que te cuente historias y ya está. Es un libro que te deja una especie de poso inquietante. Como cuando vuelves de un sitio muy tranquilo por la noche y de repente el silencio te parece demasiado ruidoso. Y sí, eso es bastante difícil de conseguir. 

 

 Natalia Sancho.   



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«Pentesilea (Historias vallecanas)» de Fernando Figueroa Saavedra

 



AutorFernando Figueroa Saavedra
Idioma: Castellano
Publicación: 27 de junio de 2023 
Editorial: Amazon
Género: Contemporánea
Páginas: 362



2010, Madrid. Gloria vive presa de su pasado y de un futuro incierto. Para escapar de la angustia, se enfrascará en una tesis doctoral sobre el rock en Vallecas, y conocerá a una serie de personajes enraizados en el asfalto, entre el crepúsculo y el amanecer, la ilusión y el desencanto, el fracaso y el triunfo, con los que Gloria compartirá sueños, frustraciones, traumas y heridas pese a pertenecer a épocas distintas. En especial, seguirá el rastro de dos bandas míticas, ya desaparecidas, que intuye podrían reunirla con su madre ausente: Pentesilea y Crines de Caín.


Pentesilea es una historia ficticia, una tragicomedia urbana, agridulce y sucia a ratos, una alegoría que entrelaza mitología e historia, realismo y simbolismo, que usa el rock y el sexo como metáfora de los conflictos humanos y sociales.

                                    

                                          

Un autor con chispa.

Fernando Figueroa revisa el género negro con su hard-boiled cómico neovictorino y ofrece una relectura en la que aborda las tramas tragicómicas como retratos sociales e historias de vida, en los que los crímenes constituyen desencadenantes de situaciones en ocasiones disparatadas o esperpénticas. No falta el sentido del humor, hasta cotas cínicas y satíricas, y lo festivo, entre lo picante y lo psicalíptico.

                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Pentesilea de Fernando Figueroa Saavedra, es una novela que combina la narrativa urbana, la memoria colectiva, la música y la búsqueda de la identidad personal en una historia profundamente ligada a Vallecas y a su imaginario cultural. La trama sigue a Gloria, una joven que intenta recomponer su vida mientras investiga para su tesis doctoral la historia del rock vallecano, un recorrido que la llevará a reconstruir el pasado de dos grupos míticos desaparecidos: Pentesilea y Crines de Caín. A medida que avanza su investigación, también se acerca a la figura de una madre ausente cuya sombra sigue marcando su presente.

Uno de los aspectos más interesantes de la novela es la forma en que el autor utiliza la música como hilo conductor. El rock no aparece únicamente como un elemento decorativo o ambiental, sino como una herramienta para explorar conflictos generacionales, heridas familiares, sueños rotos y las transformaciones sociales de distintas épocas. La novela funciona, en cierto modo, como una radiografía emocional de un barrio y de varias generaciones que intentaron encontrar su lugar en el mundo.

Fernando Figueroa construye una historia donde conviven el realismo urbano y una dimensión simbólica que conecta con la mitología, estableciendo paralelismos entre los personajes y ciertos arquetipos universales. Esta combinación aporta profundidad a una trama que habla de la pérdida, la memoria, la identidad y la necesidad de comprender el pasado para poder avanzar.

También destaca la galería de personajes que acompañan a Gloria. Son figuras marcadas por sus propias derrotas, ilusiones y cicatrices, que enriquecen el relato y contribuyen a crear una sensación de autenticidad. La novela no idealiza el pasado ni romantiza los márgenes, sino que muestra tanto la belleza como las contradicciones de quienes viven aferrados a sus sueños mientras lidian con la realidad.

Pentesilea es una lectura especialmente recomendable para quienes disfrutan de las novelas urbanas con trasfondo social, de las historias donde la música tiene un papel protagonista y de los relatos que exploran la memoria individual y colectiva desde una perspectiva humana y cercana. Además, el fuerte vínculo con Vallecas aporta personalidad propia a una obra que encuentra en el barrio mucho más que un escenario: encuentra una identidad.



Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Tengo que reconocer que este libro me pilló por donde no esperaba. Aunque, pensándolo bien, es algo que ya me ha pasado otras veces con este autor. Entro en sus novelas esperando una cosa y termino encontrando otra muy distinta. Y eso me gusta, porque evita que te acomodes y acaba llevándote por caminos que no habías previsto.

En este caso pensé que me iba a encontrar una historia sobre música, grupos de rock desaparecidos y una investigación con cierto aire nostálgico. Y sí, todo eso está ahí. Pero a medida que avanzaba tuve la sensación de estar leyendo algo mucho más humano. Al final, más que la búsqueda de un grupo perdido o los misterios que rodean su historia, lo que me quedó fueron los personajes, sus relaciones y la forma en que cargan con el paso del tiempo, los recuerdos y las decisiones que tomaron años atrás.

Porque, en realidad, Pentesilea habla de gente que arrastra cosas. Gente que intenta entender quién fue, quién es y qué demonios hace con todo lo que le ha tocado vivir.

Gloria me gustó precisamente por eso. Porque no da la impresión de ser una protagonista perfecta ni de tener las cosas claras. Va avanzando como puede, tirando de hilos, buscando respuestas y tropezando con historias que muchas veces pesan más de lo que parece.

Y luego está todo el tema del rock. A mí me encanta cuando la música en una novela no está puesta porque sí. Aquí se nota que forma parte de la historia. Que late debajo de muchas conversaciones, de muchos recuerdos y de muchas heridas. Hay momentos en los que casi parece que las canciones están contando cosas que los personajes no saben explicar.

También me gustó mucho la sensación de barrio que transmite. No hablo solo de calles o de escenarios. Hablo de personas. De esa impresión de que todo el mundo guarda una historia, un secreto, una derrota o una cuenta pendiente.

Es una novela que tiene algo de melancolía, algo de búsqueda y bastante de reflexión sobre el paso del tiempo y te recuerda que muchas veces no perseguimos respuestas porque creamos que nos van a arreglar la vida, sino porque necesitamos entender de dónde venimos.

Y os digo una cosa: terminé el libro con ganas de escuchar música, de pasear por Vallecas y de seguir tirando de algunos de los hilos que deja la historia.

Siempre termino pensando que las novelas se leen y se terminan, claro, pero luego están las que te dejan rebuscando un rato más entre sus ecos.


   — Natalia Sancho.       


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«Temporada de turistas: Trilogía Masacre 1» de Brynne Weaver

 



Autora: Brynne Weaver
Traducción: Ana María Navalón Valera
Género: Comedia Romántica Oscura
Páginas: 444
Fecha de publicación: 19 de febrero de 2024

La nueva serie de la autora de Butcher y Blackbird en la que la comedia romántica oscura se encuentra con el suspense... y donde enamorarse te puede matar.

¡Bienvenido a Cabo Masacre! Vienes una vez, te quedas para toda la eternidad.

Cabo Masacre es un pueblecito costero de casas coloridas, tiendecitas curiosas y un recuento de cadáveres inusualmente alto. El turismo acarrea problemas... y Harper Starling no permitirá que nadie arruine su perfecto hogar. Harper es una jardinera habilidosa con instintos asesinos que protege a toda costa su santuario... En Masacre, los turis

`pghkltas que causan problemas no hacen check out, fertilizan las flores por las que Harper ya ha ganado varios premios.

Pero Nolan Rhodes no es un turista normal. Es endiabladamente guapo, tan encantador que te desarma y diestro con el cuchillo. Además, es implacable a la hora de buscar venganza. Cada año, en el aniversario del atropello que le destrozó la vida, Nolan mata a otra presa. Y se ha guardado la mejor para el final: la innegablemente bella Harper Starling. Pero Harper no es el monstruo que él esperaba. Y no se va a rendir sin pelear.

Cuando un investigador amateur de true crime llega a Cabo Masacre siguiendo el rastro de un asesino en serie que desapareció hace mucho, Harper y Nolan tienen que pactar una tregua, aunque no les haga mucha gracia. Si Nolan ayuda a Harper a proteger a su pueblo, ella le guardará el secreto de sus hábitos de caza... por el momento. Pero su alianza acaba derivando en una espiral de obsesión que amenaza con destrozar todos los secretos de Masacre... incluso su frágil romance.

Temporada de turistas es una comedia romántica con toques turbios, slow burn y enemies to lovers.


Brynne Weaver es autora superventas del USA TODAY y sensación de TikTok, con obras vendidas en más de 15 idiomas hasta la fecha, ha viajado por todo el mundo, ha acogido a más animales callejeros de los que le habría gustado a su marido y ha cultivado su amor por las comedias negras, el terror y el romance tanto en la literatura como en el cine. Durante todas sus aventuras, el hilo conductor constante en la vida de Brynne ha sido la escritura. Con ocho obras publicadas, Brynne ha dejado su impronta en el mundo literario mezclando una irreverente comedia negra, un romance que enamora y un suspense fascinante para crear historias adictivas que rompen géneros y en las que los lectores pueden evadirse.



Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía.

Si alguien me preguntara de qué va este libro y tuviera que resumirlo rápido, probablemente diría algo así: una asesina en serie, otro asesino con ganas de venganza, un pueblo lleno de cadáveres, humor negro, romance, sangre por todas partes y una cantidad sorprendente de personajes que parecen estar perfectamente cómodos conviviendo con todo eso. Y, contra todo pronóstico, funciona.

Brynne Weaver mezcla varios géneros que, sobre el papel, podrían parecer incompatibles. Hay thriller, romance, suspense, comedia negra y una buena dosis de gore. Sin embargo, la autora consigue que todo encaje dentro de la extravagante lógica de Cabo Masacre, un escenario que termina convirtiéndose en un personaje más de la historia.

Uno de los puntos fuertes de la novela es precisamente su ambientación. Cabo Masacre es un lugar que resulta tan absurdo como fascinante. Un pueblo que vive prácticamente del crimen, donde las tiendas, las tradiciones y hasta la identidad colectiva giran alrededor de los asesinatos. Es exagerado, sí, pero esa exageración forma parte de su encanto.

La novela también destaca por el ritmo. Desde las primeras páginas pasan cosas constantemente y la historia apenas da tregua. Hay acción, giros, secretos y una tensión permanente que mantiene el interés incluso cuando la trama se detiene para profundizar en los personajes.

Harper y Nolan son protagonistas que funcionan muy bien dentro de este universo tan peculiar. Ambos arrastran heridas del pasado, esconden más de lo que cuentan y se mueven continuamente en esa zona gris donde resulta complicado decidir si deberían caerte bien o preocupar bastante.

Además, la autora consigue algo importante: que detrás del humor negro, las escenas violentas y el tono gamberro, aparezcan temas más serios relacionados con la pérdida, el duelo, la culpa o el deterioro provocado por enfermedades como el alzhéimer.

No es una lectura para todo el mundo. El gore está presente, hay escenas explícitas y el humor juega constantemente con situaciones muy oscuras. Pero quienes disfruten de los romances oscuros, los personajes moralmente cuestionables y las historias que abrazan el caos sin complejos probablemente encontrarán aquí una lectura tremendamente entretenida.


Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Me ha parecido una auténtica ida de olla. Y lo digo como un cumplido.

Entré esperando encontrarme una comedia romántica oscura y salí con la sensación de haber visitado el pueblo más raro, peligroso y divertidísimo que he pisado en mucho tiempo.

Los primeros capítulos fueron un poco como mirar un accidente desde lejos. Sabes que todo está fatal. Sabes que deberías escandalizarte. Pero no puedes apartar la vista.

Porque claro, una cosa es que te digan que los protagonistas son asesinos en serie y otra muy distinta es descubrir que terminas cogiéndoles cariño.

Harper me ganó bastante rápido. Es dura, sarcástica y vulnerable al mismo tiempo, y eso hace que quieras seguir descubriendo capas. Y Nolan... bueno. Digamos que no es precisamente el típico héroe romántico, pero ahí está la gracia.

Lo que más me sorprendió fue que terminé riéndome muchísimo. No esperaba reírme tanto en un libro donde la gente se dedica a matarse con relativa frecuencia.

Hay escenas que son tan absurdas, tan exageradas y tan descaradamente oscuras que acabé soltando carcajadas mientras pensaba: "No debería estar riéndome de esto".

Y aun así me reía.

También me gustó que, debajo de toda la sangre, los cuchillos y las situaciones delirantes, hay personajes rotos intentando sobrevivir como pueden. Eso hace que la historia tenga más fondo del que parece a simple vista.

Y sí, reconozco que cuando llegué al final necesité unos minutos para procesar ciertas cosas, porque este libro tiene la misma energía que una montaña rusa conducida por alguien que claramente no debería tener licencia.

Sabes que algo va a explotar.

No sabes cuándo.

No sabes cómo.

Pero te lo estás pasando demasiado bien como para bajarte.

Y ahora necesito la continuación. Inmediatemente.

 

 Natalia Sancho.   



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«Los Bandídez» y «Los Bandídez y el Karaoke Kanalla» de Siri Kolu

Estuche Los Bandídez 
Un estuche que reúne dos libros con las aventuras de Vilja.

Autora: Siri Kolu
Traducción: Luisa Gutiérrez 
Ilustrador: Tuuli Juusela
Editorial: Nórdica Libros
Género: Novela Juvenil
Páginas: 208 y 336




Los Bandídez

Vilja va de vacaciones a la casa de su abuela con sus padres y hermana. De repente, una furgoneta les corta el paso y nuestra protagonista es secuestrada. Sus raptores son los Bandídez, una familia de estrafalarios ladrones de chuches y chocolates, botín que prefieren al dinero, con el que no saben muy bien qué hacer. Junto a ellos, pasará el verano más emocionante de su vida a bordo de la bandidofurgona, durmiendo al aire libre y disfrutando de grandes comilonas de dulces. Y también descubrirá otro tipo de familia y otra forma de vivir, nada convencional, pero llena de risas y mucho amor.

Una especie de road movie a través de Finlandia. Una novela fresca y divertida, como deben ser todos los libros para niños. No esperes más. ¡Embárcate con los Bandídez!



Los Bandídez y el Karaoke Kanalla es el segundo libro de las aventuras de Vilja con Los Bandídez. Una familia divertida y diferente cuya principal pasión son las chuches.

Vilja está al borde de la desesperación. Ha enviado un mensaje de socorro a los Bandídez y no le han respondido. Si no la rescatan pronto, tendrá que pasar un verano aburrido y triste en un campamento musical. Echa de menos viajar en los bandidofurgona, hacer noche en la playa y tomar mermelada de amapola. El festival de verano de los ladrones está a la vuelta de la esquina, sus ganadores serán el próximo rey o reina de los ladrones ¡y Vilja no puede perdérselo!

                                    


Foto: Niclas Mäkelä


Siri Kolu (Kouvola, Finlandia, 1972). Es dramaturga, escritora y profesora de teatro. Su primera novela, La oscuridad del bosque, fue publicada en 2008. Por Los Bandídez recibió el Premio Junior de Finlandia en 2010 y sus derechos se han vendido a dieciocho países. También se hizo una exitosa película sobre este libro. Siri Kolu ama los perros, las películas sobre catástrofes, el arte experimental, los edificios abandonados y las tierras baldías.

                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Hablar de Los Bandídez y Los Bandídez y el Karaoke Kanalla es hablar de dos novelas infantiles que entienden muy bien algo que a veces se olvida en la literatura para jóvenes lectores: que la aventura y el humor pueden ir de la mano sin necesidad de subestimar la inteligencia de quien lee.

Siri Kolu construye una historia que parte de una premisa tan disparatada como irresistible: una niña llamada Vilja es secuestrada por una familia de ladrones cuya principal obsesión no son las joyas ni el dinero, sino las chucherías. A partir de ahí, la autora convierte un viaje por carretera en una sucesión de situaciones absurdas, divertidas y sorprendentemente entrañables.

Uno de los mayores aciertos de la saga es la creación de los Bandídez. Son extravagantes, caóticos y completamente imprevisibles, pero también transmiten una sensación de libertad que resulta muy atractiva para el lector. Lejos de ser los típicos villanos, funcionan casi como una familia alternativa que permite a Vilja descubrir otras formas de entender la vida, las normas y las relaciones personales.

En Los Bandídez y el Karaoke Kanalla, la historia mantiene ese espíritu gamberro y desenfadado que ya estaba presente en el primer libro. La autora amplía el universo de los personajes y vuelve a apostar por una aventura repleta de humor, canciones imposibles, situaciones disparatadas y ese aire de verano eterno que atraviesa toda la serie.

El ritmo es muy ágil, los capítulos son breves y la narración resulta accesible sin caer en la simplicidad. Además, detrás de las carcajadas aparecen temas interesantes como la amistad, el sentimiento de pertenencia, la búsqueda de la propia identidad o la importancia de encontrar tu lugar en el mundo.

Son libros que funcionan especialmente bien entre lectores jóvenes, pero que también pueden arrancar más de una sonrisa a los adultos que se animen a acompañar a Vilja y a esta peculiar familia de bandidos en sus aventuras.

En conjunto, Siri Kolu ofrece una propuesta fresca, imaginativa y tremendamente divertida que demuestra que la literatura infantil sigue teniendo mucho espacio para la originalidad y el humor más disparatado.



Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Voy a decir una cosa: si alguien me hubiera contado que iba a leer una historia sobre una niña secuestrada por una familia que roba chuches y que me lo iba a pasar tan bien, probablemente habría levantado una ceja y habría cambiado de tema.

Y sin embargo aquí estamos.

Porque los Bandídez son unos personajes que aparecen en las primeras páginas y ya te descolocan por completo. Tú intentas aplicar la lógica y ellos van por otro camino. Uno mucho más divertido.

Lo que más me gustó fue no saber qué locura iba a pasar en la página siguiente. Un momento están robando caramelos, al siguiente están discutiendo cosas absurdísimas con toda la seriedad del mundo y, cuando te quieres dar cuenta, llevas varios capítulos sonriendo sin darte cuenta.

Vilja también me cayó genial desde el principio. Porque, siendo sinceros, cualquiera en su situación estaría pidiendo ayuda a gritos. Pero ella poco a poco empieza a mirar a los Bandídez con otros ojos y yo hice exactamente lo mismo.

Y es que esta familia tiene algo muy especial. Son un desastre con patas. Un caos absoluto. Pero también tienen una forma de cuidarse entre ellos que acaba resultando entrañable.

Con el segundo libro me pasó algo parecido. Volví a subirme a la bandidofurgona como quien vuelve a quedar con unos amigos que hace tiempo que no ve. Ya conoces sus rarezas, sabes que van a montar algún lío monumental y aun así te apuntas encantado.

Además, tienen una energía muy contagiosa. Es un libro que te recuerda que las aventuras no siempre tienen que salvar el mundo. A veces basta con una carretera, una pandilla de personajes excéntricos, un montón de chucherías y ganas de pasarlo bien.

Y os digo una cosa: mientras lo leía me dieron ganas de dejarlo todo, llenar una mochila de regalices y salir de viaje con la bandidofurgona.

Seguramente acabaría agotada antes de llegar al primer destino.

Pero me lo pasaría estupendamente.

 

   — Natalia Sancho.       


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«Cumbres borrascosas» de Emily Brontë

 


Autora: Emily Brontë
Traducción: Carmen Martín Gaite
Género: Ficción Clásica
Editorial: Alba Editorial
Páginas: 528
Encuadernación: Rústica 

Aunque vilipendiada en su día («Salimos de la lectura de esta novela como si acabáramos de visitar un hospital de apestados», diría un crítico norteamericano en marzo de 1848), Cumbres borrascosas (1847) se ha convertido en la gran novela romántica por excelencia, o, aún más, en un mito moderno que ha inspirado películas, óperas, secuelas y canciones pop. Sin embargo, tanto sus extremos y su ansia de sobrepasar todos los límites, por un lado, como su sofisticada construcción narrativa, por otro, parecen escapar a cualquier clasificación genérica. La única novela de Emily Brontë -«árida y nudosa como la raíz del brezo», según su hermana Charlotte- bebe sin duda de la fascinación por el género gótico: hay en ella apariciones, noches sin luna, confinamientos desesperados y crueldad sin medida. Pero la tensión y la incertidumbre que imprime a sus atormentados personajes y su alambicada trama superan toda convención y nos sumergen en una atmósfera de pesadilla que difícilmente volveremos a encontrar en la historia de la literatura. La traducción de Carmen Martín Gaite, ya un clásico en nuestras letras, permite respirar, palpar esa intensidad y esa locura. El amor, en esta novela, no es de este mundo. 




Nació en 1818 en Thornton (Yorkshire) y se crió en la población de Hawort (también en Yorkshire), donde su padre, pastor anglicano, había obtenido un cargo vitalicio en la parroquia. Habiendo perdido a su madre en 1821 y a dos hermanas mayores en 1825, los hijos supervivientes de la familia (Charlotte, Emily, Anne y Branwell) se educaron en casa, bajo la tutela de su padre y de una tía. Desde muy pequeñas, Emily y Anne escribieron crónicas fantásticas del imaginario reino de Gondal. A los diecisiete años fue a estudiar al internado de Roe Head, donde su hermana Charlotte daba clases, pero apenas estuvo unos meses. Tampoco duró mucho, por problemas de salud, en su puesto como maestra en la escuela Law Hill de Halifax. En 1842, acompañó a Charlotte al Pensionnat Héger en Bruselas, donde estudiarían francés y alemán, con la intención de abrir una escuela a su regreso. El plan nunca prosperó. En 1846 las tres hermanas consiguieron publicar un volumen conjunto de Poesías, con el seudónimo de Currer (Charlotte), Ellis (Emily) y Acton (Anne) Bell. Un año después, en una edición conjunta, aparecerían Cumbres Borrascosas (ALBA CLÁSICA MAIOR núm. LXXIV; ALBA MINUS núm. 34) de Emily y Agnes Grey de Anne. En 1848, a los treinta años, moriría de tuberculosis en Haworth.



Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía.

Hablar de Cumbres borrascosas siempre tiene algo de reto. Es uno de esos clásicos que llegan rodeados de fama, de adaptaciones y de una imagen bastante equivocada de lo que realmente es la novela. Porque quien espere una historia romántica al uso probablemente se lleve una sorpresa.

Emily Brontë construye una historia atravesada por la obsesión, el resentimiento, el orgullo y el deseo de posesión. El amor está presente, claro, pero adopta una forma turbulenta y destructiva que marca la vida de prácticamente todos los personajes.

La novela destaca especialmente por su estructura narrativa. La historia llega al lector a través de distintos narradores, lo que obliga a reconstruir los hechos poco a poco y aporta una sensación constante de incertidumbre. Cada personaje parece contar una parte de la verdad, pero nunca la verdad completa.

Otro de sus grandes aciertos es la ambientación. Los páramos de Yorkshire, el viento, las tormentas y el aislamiento terminan convirtiéndose en un personaje más de la novela. El entorno refleja el carácter de sus habitantes y contribuye a crear una atmósfera intensa que permanece durante toda la lectura.

En cuanto a los personajes, pocas novelas clásicas presentan figuras tan complejas y tan difíciles de encasillar. Heathcliff y Catherine siguen despertando debate más de siglo y medio después precisamente porque resultan incómodos. No buscan caer bien al lector ni convertirse en modelos de conducta. Sus decisiones suelen estar impulsadas por emociones extremas y eso les da una fuerza literaria poco común.

Más allá de su fama como novela romántica, Cumbres borrascosas sigue siendo una lectura fascinante por la profundidad psicológica de sus personajes, por su construcción narrativa y por la valentía con la que Emily Brontë rompió muchas de las convenciones de su época.


Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Voy a ser sincera: si me hubieran preguntado hace años qué recordaba de Cumbres borrascosas, seguramente habría respondido algo parecido a "una historia de amor complicada en medio de los páramos".

Después de leer esta edición, me he dado cuenta de que recordaba muy poco.

Lo primero que me sorprendió fue lo incómodos que son casi todos los personajes. Hay momentos en los que dan ganas de cerrar el libro y decirles a todos que se sienten cinco minutos a pensar las cosas antes de seguir destrozándose la vida unos a otros.

Y precisamente por eso funciona tan bien.

Porque Heathcliff no es un héroe romántico. Ni Catherine es la protagonista idealizada que muchas veces nos han vendido. Son personajes llenos de orgullo, rabia, contradicciones y decisiones terribles. Personas que se hacen daño constantemente y que terminan arrastrando a todo el mundo a su alrededor.

También tengo que decir que la edición ha influido muchísimo en mi experiencia de lectura.

La traducción de Carmen Martín Gaite me ha parecido una auténtica maravilla. Tiene una fluidez que hace que una novela publicada en 1847 se lea con una naturalidad sorprendente. En ningún momento sentí esa distancia que a veces aparece con algunos clásicos.

Y la edición de Alba Editorial me ha parecido una apuesta segura. Es una editorial que cuida mucho los clásicos y que consiguen que acercarse a ellos resulte menos intimidante. El texto respira, la lectura avanza con comodidad y da gusto tener el libro entre las manos.

Al final me ha pasado una cosa curiosa: cuanto más avanzaba, menos me importaba la historia de amor y más me interesaban los personajes, sus rencores, sus obsesiones y la forma en que Emily Brontë consigue meterte en una casa llena de gente empeñada en hacerse daño.

Terminé el libro entendiendo perfectamente por qué sigue generando tantas conversaciones. No me pareció una novela romántica. Me pareció una novela sobre pasiones llevadas al extremo, sobre heridas que nunca terminan de cerrarse y sobre personas incapaces de dejar ir aquello que las destruye.

Y la verdad, cuando un libro publicado hace casi dos siglos sigue consiguiendo todo eso, algo debió de hacer muy bien Emily Brontë.

 Natalia Sancho.   



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«La maestra de los invisibles» de Lola Cabrillana

 



Autora: Lola Cabrillana
Idioma: Español 
Publicación: 09 de abril de 2026
Editorial: Grijalbo
Género: Ficción social / Ficción femenina
Páginas: 416



ESTA HISTORIA NO ES COMO LAS DEMÁS.
ENSEÑAR TAMBIÉN ES MIRAR DONDE NADIE LO HACE.

POR ELLOS.

PARA QUE NUNCA MÁS SEAN INVISIBLES.

Por la autora de La maestra gitana

Mara, conocida como la maestra gitana, decide participar en un proyecto educativo que la obliga a cambiar de centro y a enfrentarse a nuevos desafíos. En un entorno marcado por la pobreza y la exclusión, se encuentra con un alumnado que necesita mucho más que libros de texto.

Sin embargo, el curso se complica con la inesperada muerte de una estudiante. El trágico episodio la arrollará como un huracán y pondrá en duda todo lo que Mara ha creído hasta el momento y que la ayudaba afrontar su día a día, dentro y fuera del aula.

Tras conquistar a miles de lectores con La maestra gitana, Lola Cabrillana regresa con su protagonista más emblemática en una novela impactante que destapa la realidad oscura que sacude algunas infancias.


                                       



Lola Cabrillana es maestra, gitana y escritora. Nació en Málaga y se crio a las orillas de Benalmádena, municipio en el cual reside.

Titulada en Educación, es maestra de Educación especial e infantil y colabora con editoriales, librerías y bibliotecas en distintos proyectos para el fomento de la lectura.

Comprometida con la lucha contra el racismo, Cabrillana ejerce su activismo a través de las redes sociales y coopera con distintas asociaciones. En 2022 fue galardonada con el Premio a la Divulgación de la Cultura e Historia del Pueblo Gitano en la XII Gala Premios Gitanos Andaluces. También ha sido reconocida con el Premio CODAPA como referente contra el racismo, el acoso y las desigualdades en el aula, así como con el Premio Secretariado Gitano 2024 a la Solidaridad.

En 2020 autopublicó su primera novela, Voces color canela, y tres años más tarde, publicó La maestra gitana de la mano de Grijalbo, con la que despegó su carrera literaria. Desde entonces, los lectores han podido disfrutar también de Las cuatro esquinas del mar. Ahora regresa a las librerías con Vulnerables. 


                                      
Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Lola Cabrillana vuelve a recuperar a Mara, la protagonista de La maestra gitana, para situarla ante un reto educativo todavía más complicado. En esta ocasión, la historia se desarrolla en un entorno marcado por la pobreza, la exclusión social y las dificultades que arrastran muchos niños fuera de las aulas. Un escenario donde enseñar va mucho más allá de impartir una asignatura.

La novela combina varias líneas narrativas que avanzan de forma paralela. Por un lado, está el nuevo proyecto educativo al que se incorpora Mara, un centro donde los problemas sociales forman parte del día a día. Por otro, aparecen los conflictos familiares que rodean a la protagonista, junto a una trama marcada por un acontecimiento trágico que sacude a toda la comunidad educativa.

Uno de los aspectos más destacados de la novela es la forma en que pone el foco sobre esas infancias que muchas veces quedan fuera de los titulares y de las conversaciones. Lola Cabrillana aborda cuestiones como la desigualdad, el fracaso escolar, la exclusión o la falta de oportunidades desde una mirada cercana y muy humana.

La autora construye personajes reconocibles, con preocupaciones cotidianas, errores, contradicciones y una enorme capacidad para seguir adelante cuando las cosas se ponen cuesta arriba. Además, introduce reflexiones sobre la familia, la educación, el respeto y la importancia de implicarse en la vida de quienes más apoyo necesitan.

La narración mantiene un ritmo ágil gracias a capítulos breves y a una estructura que va dejando pequeñas pistas para que el lector quiera seguir avanzando. Junto a los momentos más duros también hay espacio para el humor, para los vínculos familiares y para esa sensación de comunidad que atraviesa buena parte de la historia.

La maestra de los invisibles es una novela social que invita a mirar más allá de la superficie y a prestar atención a quienes suelen pasar desapercibidos. Una lectura emotiva que combina denuncia, esperanza y humanidad en una historia que busca dejar huella. 

                                         

Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Después de leer Vulnerables, pensaba que ya sabía más o menos lo que me iba a encontrar con Lola Cabrillana. Creía que volvería a enfrentarme a una historia dura, pegada a la realidad y con personajes capaces de removerte por dentro.

Y sí, encontré parte de todo eso. Pero La maestra de los invisibles me ha llevado por un camino diferente.

Mientras que Vulnerables me dejó con una sensación constante de preocupación por algo que está ocurriendo delante de nosotros y muchas veces preferimos no mirar, aquí he sentido una tristeza más callada. Más pegada al día a día. A esas vidas que pasan desapercibidas para casi todo el mundo.

Lo que más me ha tocado no ha sido la trama principal ni los giros de la historia. Han sido los niños. Esos alumnos que llegan al aula cargando problemas demasiado grandes para su edad. Chavales que necesitan matemáticas y lengua, claro, pero también alguien que los vea, que los escuche y que les recuerde que importan.

Por eso entendí tan bien la implicación de Mara. A veces me daban ganas de decirle que aflojara un poco, que no podía cargar con todo. Pero también comprendía perfectamente por qué seguía adelante. Porque cuando empiezas a conocer determinadas historias ya no resulta tan fácil mirar hacia otro lado.

Y luego está Paco, que para mí vuelve a ser uno de esos personajes que sostienen media novela casi sin hacer ruido. Tiene esa forma de afrontar las cosas que transmite calma incluso cuando todo alrededor parece venirse abajo.

Hubo momentos que me dolieron bastante, sobre todo porque la novela habla de realidades que existen. De personas que viven a pocos metros de nosotros y a las que muchas veces dejamos de ver. Y creo que ahí está la fuerza del libro: consigue poner rostro, voz y nombre a quienes suelen quedarse fuera de foco.

Cuando terminé la novela me quedé pensando en el título. En los invisibles. En todos esos niños, familias y personas que aparecen en estas páginas. Y en lo importante que es que existan libros capaces de recordarnos que siguen ahí.

Igual que me pasó con Vulnerables, cerré el libro con ganas de hablar de él. Porque Lola Cabrillana tiene algo que valoro muchísimo: escribe historias que entretienen, sí, pero también abren conversaciones que merece la pena tener.

   — Natalia Sancho.       


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