Autores: Ruta Sepetys y Steve SheinkinTraducción: Álvaro Abella VillarGénero: Thriller / Misterio / Novela JuvenilEditorial: Ediciones MaevaPáginas: 376Fecha de publicación: 18 de marzo de 2026
En un mundo en guerra, no sabes en quién
puedes confiar ni quién podría ser un agente secreto…
Códigos, espías y misterios familiares
en el corazón de Bletchley Park.
Verano de 1940. Jakob y su hermana
pequeña, Lizzie, comparten su afición por los acertijos. Ambos hermanos son
reclutados por los integrantes de uno de los mayores secretos británicos de la
Segunda Guerra Mundial: la Escuela Gubernamental de Códigos y Cifrados en
Bletchley Park. Mientras Jakob se une a las mentes más brillantes para
descifrar la máquina Enigma de los nazis, Lizzie, se embarca en una misión para
resolver la misteriosa desaparición de su madre. ¿Podrían los mensajes de
Enigma y la desaparición de su madre estar relacionados de alguna manera? Jakob
y Lizzie deben encontrar la forma de trabajar juntos mientras se apresuran a
descifrar las pistas de un impactante rompecabezas.
Una emocionante aventura histórica de dos autores superventas. ¿Te atreves a descifrar los códigos en su interior?
¿POR QUÉ LEER EL ENIGMA DE
BLETCHLEY?
Una emocionante aventura histórica
juvenil de la conocidísima Ruta Sepetys junto a Steve Sheinkin.
Finalista del premio Young Quills Award
for Historical Fiction.
Repleta de códigos por descifrar y
misterios que resolver, una novela que te mantiene en vilo.
Ideal para fans de Enola Holmes o The
Imitation Game.
Ruta Sepetys es una escritora de
prestigio internacional y autora de superventas que han llegado a ser número
uno en las listas de The New York Times y que se han publicado en más de
sesenta países y cuarenta idiomas. Ha publicado novelas tan relevantes como
Entre tonos de gris, El color de los sueños, Lágrimas en el mar, Las fuentes
del silencio y Voy a traicionarte, y sus libros se consideran una perfecta
lectura crossover, ya que resultan igual de atractivos para adolescentes y
adultos de todo el mundo. Merecedora de la Carnegie Medal en 2017, sus novelas
han resultado finalistas o ganadoras de más de cuarenta galardones, entre los
que destacan los premios Goodreads e Indies Choice, y están incluidas en más de
sesenta listas de premios literarios en Estados Unidos. Su novela Entre tonos
de gris ha sido adaptada al cine, y otras novelas suyas están en proceso de
desarrollo para convertirse en proyectos para la pequeña y la gran pantalla.
Nacida en Michigan donde también se crio, actualmente vive con su familia en
Nashville, Tennessee. La autora es una firme y apasionada defensora del poder
de la Historia para fomentar el diálogo global y la conexión entre los
países.
Existen novelas juveniles que prometen
espías, códigos secretos y conspiraciones internacionales… y depués todo se
reduce a un personaje mirando un mapa durante doscientas páginas. Por suerte, El
enigma de Bletchley juega en otra liga.
Porque sí, aquí hay criptografía,
mensajes imposibles de descifrar y la mítica máquina Enigma, pero también hay
dos hermanos empeñados en resolver un misterio familiar mientras el mundo
entero parece haberse vuelto completamente loco.
La historia nos lleva hasta Bletchley
Park, uno de los lugares más secretos de la Segunda Guerra Mundial, donde
matemáticos, lingüistas, ajedrecistas y auténticos cerebritos trabajaban
contrarreloj para romper los códigos nazis. Y, aunque el contexto histórico
está muy bien documentado, el libro nunca da la sensación de estar intentando
darte una clase de historia. Al contrario: todo forma parte de la aventura.
Jakob y Lizzie son dos protagonistas que
funcionan muy bien juntos precisamente porque son muy distintos. Él piensa
antes de actuar, analiza, calcula y busca patrones donde los demás solo ven
letras sin sentido. Ella, en cambio, se mueve por intuición, improvisa, se mete
en líos con una facilidad admirable y tiene bastante menos miedo del que
probablemente sería recomendable.
La novela alterna ambos puntos de vista,
algo que mantiene el ritmo muy vivo y permite que el lector vaya descubriendo
las piezas del puzle desde perspectivas diferentes. Además, los capítulos son
cortos, la narración es muy dinámica y siempre ocurre algo que invita a leer
"uno más". Ya sabemos cómo acaba eso: cincuenta páginas después
sigues diciendo "venga, ahora sí que paro".
Uno de sus mayores aciertos es conseguir
despertar la curiosidad por un episodio histórico fascinante sin perder nunca
el tono aventurero. Los autores introducen figuras reales como Alan Turing de
forma natural y convierten el mundo de la criptografía en algo mucho más
emocionante de lo que uno imaginaría antes de empezar el libro.
Quizá los lectores más habituales de
novela histórica o de thriller encuentren algunos giros previsibles o echen de
menos una mayor profundidad en ciertos personajes. Al fin y al cabo, es una
novela pensada para un público juvenil. Pero precisamente ahí reside buena
parte de su encanto: consigue ser accesible, entretenida y despertar el interés
por seguir investigando todo lo que ocurrió realmente en Bletchley Park.
En conjunto, El enigma de Bletchley
es una aventura muy entretenida que mezcla misterio, espionaje, historia y
acertijos con muchísimo ritmo, ideal para quienes disfrutan resolviendo enigmas
mientras aprenden casi sin darse cuenta.
Tengo un problema. Si un libro lleva espías, códigos secretos, mensajes cifrados y habitaciones donde todo el mundo habla en susurros y un cartel imaginario que pone "No puedes contarle esto absolutamente a nadie", yo ya estoy dentro y no necesito más.
Bueno... sí. Que aparezca Alan Turing. Y aparece.
La verdad es que me lo he pasado como
una cría intentando ir un paso por delante de los personajes, convencida de que
iba a resolver el misterio antes que ellos... aunque eso no ocurrió. Ellos eran
bastante más listos. Una pena para mi ego.
Lo que más me ha gustado es que el libro
consigue que algo tan aparentemente poco emocionante como descifrar códigos se
convierta en una auténtica aventura. Nunca pensé que pudiera leer sobre
criptografía con la misma ansiedad con la que leo un thriller.
Y Bletchley Park... qué sitio. Mientras leía no dejaba de imaginar aquellas salas llenas de papeles, máquinas haciendo ruido, gente corriendo de un lado para otro y secretos tan importantes que podían cambiar el rumbo de una guerra. Es de un lugar que tiene tanto peso que casi parece un personaje más.
Además, me ha encantado que la historia
no olvide que, detrás de los grandes acontecimientos históricos, también había
familias rotas, personas buscando respuestas y chavales que tuvieron que crecer
demasiado deprisa.
¿Es una novela complejísima? No.
¿Lo necesita? Tampoco.
Es un libro que te engancha y te
entretiene y, cuando lo terminas, acabas buscando en internet qué fue
realmente Bletchley Park, quién era Alan Turing y cómo demonios consiguieron
descifrar la máquina Enigma.
Y para mí eso siempre es una victoria.
Porque si un libro consigue que cierres
la última página con ganas de seguir aprendiendo por tu cuenta... ha hecho muy
bien su trabajo.
— Natalia Sancho.
Leer más























