«Cuentos» de Ray Bradbury




AutorRay Bradbury
Traducción: Ce Santiago
Ilustrado: Arturo Garrido
Género: Cuentost
Páginas: 1344


Mucho más que un autor de ciencia ficción, Ray Bradbury (1920–2012) es uno de los grandes narradores del siglo XX. Maestro absoluto del relato, su obra ha influido en generaciones de escritores y cineastas. Esta edición –la más completa publicada en castellano, preparada por Paul Viejo y traducida por Ce Santiago– reúne desde sus cuentos más representativos, los clásicos de Crónicas marcianas o El hombre ilustrado, entre otros, hasta joyas menos frecuentadas o versiones nunca antes traducidas de algunos títulos, para trazar una imagen total. Organizado cronológicamente, este volumen con más de un centenar de cuentos permite seguir la evolución estilística y temática de un creador inimitable que escribió sobre Marte como si hablara de la Tierra, sobre el futuro para explorar la memoria, sobre los veranos interminables de la infancia y sobre casas que piensan, sobre el miedo sin recurrir al sobresalto y también sobre máquinas que aman y sueñan. La literatura de Ray Bradbury –lírica, hipnótica, pero, sobre todo, inconfundible–, a medio camino entre la fábula, lo fantástico, la alegoría, el suspense y la melancolía, desafía los géneros y atraviesa generaciones de lectores. Un volumen ineludible. Una constelación abierta. Mucho más que un autor de ciencia ficción. Todo un clásico.


                                       


Escritor americano, Ray Bradbury fue conocido por sus obras dedicadas a la ciencia ficción, el terror y la fantasía, siendo considerado uno de los grandes maestros del género fantástico del siglo XX. Bradbury nació en una familia humilde y no cursó estudios universitarios, completando su formación de manera autodidacta a través de bibliotecas públicas. De hecho, su amor por las bibliotecas se tradujo posteriormente en una defensa a ultranza del sistema de bibliotecas americano. Se inició joven en la escritura, con especial atención al relato corto, siendo publicado en numerosas revistas literarias. En 1940 publicó su primera antología Dark Carnival, a la que seguirían otras como la muy popular Crónicas marcianas. Pero fue sin duda su obra distópica Fahrenheit 451 el detonante de su fama y éxito, gracias a la excelente versión de François Truffaut que se convirtió en todo un clásico cinematográfico. Otras obras de Bradbury fueron adaptadas como El hombre ilustrado, El carnaval de las tinieblas o El sonido del trueno. A lo largo de su carrera, Bradbury recibió premios como el Seiun, el Locus, el World Fantasy Award, el Saturn, el Stoker, el Reino de Redonda o el Retro Hugo a la mejor novela de 1953 por Fahrenheit 451.

                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Hablar de Cuentos de Ray Bradbury, implica asumir desde el principio que estamos ante algo más que una simple recopilación de relatos. Esta edición publicada por Páginas de Espuma, la más completa en castellano hasta la fecha, funciona como una auténtica cartografía literaria que permite recorrer, paso a paso, la evolución creativa de uno de los grandes narradores del siglo XX.

El volumen reúne más de un centenar de cuentos organizados cronológicamente, un acierto editorial que no solo aporta coherencia, sino que permite observar cómo Bradbury va afinando su voz, ampliando sus obsesiones y consolidando un estilo absolutamente reconocible. Desde los relatos tempranos marcados por la herencia de Poe o Wells hasta las piezas de madurez donde la emoción, la memoria y la melancolía ocupan el centro, el lector asiste al crecimiento de un autor que nunca dejó de escribir desde la intuición y la honestidad.

Uno de los grandes valores de esta edición es precisamente ese enfoque panorámico. Aquí conviven los cuentos más emblemáticos de Crónicas marcianas o El hombre ilustrado con relatos menos transitados, versiones inéditas en castellano y textos que amplían la imagen que muchos lectores tenían de Bradbury. El resultado es una visión completa, rica y matizada, que desmonta definitivamente la etiqueta reductora de “autor de ciencia ficción”.

Porque Bradbury escribe sobre el futuro para hablar del presente, sobre Marte para hablar de la Tierra y sobre máquinas para explorar emociones profundamente humanas. Sus cuentos abordan temas como la censura, la guerra, la tecnología, la soledad, la infancia o la pérdida, siempre desde una mirada poética que transforma lo cotidiano en algo inquietante y revelador. El terror en Bradbury rara vez surge del sobresalto: nace de la atmósfera, de lo insinuado, de una grieta sutil en la realidad.

La edición, cuidada con mimo, suma además un prólogo iluminador de Laura Fernández y una traducción de Ce Santiago que respeta el pulso lírico del original sin perder naturalidad. Todo ello convierte este libro en un volumen de referencia, imprescindible tanto para lectores veteranos como para quienes se acerquen por primera vez a su obra.

Cuentos es una constelación abierta que permite leer a Bradbury como lo que siempre fue, un narrador total, capaz de unir fábula, fantasía, suspense y emoción en una voz única.

                                           


Aquí va mi opinión personal, sin filtros:

Leer este libro ha sido como abrir una puerta… y descubrir que detrás hay mil más.

No es un volumen para leer con prisa ni en línea recta. Yo he ido saltando, volviendo atrás, cerrándolo y abriéndolo otra vez como quien entra en una casa llena de habitaciones secretas. Cada cuento tiene su propia temperatura: algunos te dejan con un nudo en la garganta, otros te inquietan sin que sepas muy bien por qué, y muchos te devuelven a ese lugar extraño donde la infancia y el miedo se dan la mano.

Bradbury me desarma porque escribe desde la emoción pura. Hay cuentos en los que apenas pasa “nada” y, aun así, lo sientes todo. Casas que siguen funcionando cuando ya no queda nadie, ciudades que esperan durante siglos, niños que descubren demasiado pronto lo que significa perder… Y, en medio de lo fantástico, siempre aparece algo profundamente humano.

He tenido la sensación constante de que Bradbury no quería impresionar, sino compartir. Como si cada relato fuera una confidencia, una imagen rescatada del recuerdo o del sueño. Su manera de mezclar ternura y oscuridad me parece brutalmente honesta, y eso explica por qué sus historias siguen tocándonos hoy con la misma fuerza.

Este libro me ha recordado por qué los cuentos son un territorio infinito y por qué Bradbury sigue siendo un autor al que se vuelve. Porque leerlo es recuperar el asombro, aceptar que lo extraño forma parte de la vida y entender que la imaginación también sirve para mirar de frente lo que duele.

Para mí, Cuentos es un libro para habitarlo durante mucho tiempo. Para releerlo. Para dejarse llevar. Y para recordar que la buena literatura, cuando es de verdad, nunca se agota.

«No soportábamos al hombre ni sus maneras imperfectas. Pensábamos que era estúpido y ridículo, con su arte y su música. Podía morir. Nosotros no. Así que lo destruímos porque estorbaba, llenaba de nimiedades nuestro universo perfecto.»
           
«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?

2 comentarios:

  1. A ja jeszcze nie poznałam książek tego autora. Wszystko więc przede mną.

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  2. Es un genial libro. Te mando un beso.

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