Autora: Marta HuelvesIdioma: CastellanoParte de la serie: Serie del Oriente SurEditorial: MaevaGénero: Novela NegraPáginas: 291
Flor
de agua, tercera
entrega de la Serie del Oriente Astur de Marta Huelves, es un thriller de corte
rural noir que combina investigación policial, tradición y superstición en la
costa asturiana. La novela alterna dos líneas temporales: la Noche de San Juan
de los años noventa y un caso actual de asesinato en 2023, conectados por el
símbolo de la “Flor de Agua”, un reflejo que representa protección, fertilidad
y memoria ancestral.
La autora aprovecha la ambientación asturiana como un personaje más: bosques, acantilados
y escenarios costeros sirven de decoración de la acción, y además refuerzan la
atmósfera de misterio y tensión. La autora integra con naturalidad elementos
culturales y folclóricos, construyendo un trasfondo simbólico que da
profundidad a la trama criminal.
El
hilo conductor de la “Flor de Agua” aporta cohesión al relato y actúa como
puente entre pasado y presente, ritual y crimen, tradición y contemporaneidad.
La historia mantiene un ritmo ágil, alternando la reconstrucción de sucesos
pasados con el desarrollo de la investigación actual, logrando mantener el
suspense hasta el final.
Los
personajes principales, especialmente la inspectora Marina Roldán, muestran
complejidad y verosimilitud, aunque algunos secundarios podrían haber tenido un
desarrollo más profundo. La prosa es clara y visual, equilibrando la tensión
con descripciones del paisaje y detalles sensoriales sin caer en exceso.
En
resumen, Flor de agua es un cierre sólido para la saga de la Brigada del
Oriente, que combina con acierto misterio, elementos culturales y reflexión
sobre el peso del pasado y las supersticiones, convirtiéndola en un thriller
entretenido y con fuerte identidad local.
Aquí va mi opinión personal, sin filtros:
Ay, , Flor de agua me ha hecho sentir como si regresara a casa con solo abrir el libro. La ambientación asturiana es un golpe directo al corazón: bosques, playas, acantilados y rincones de Llanes que reconocí al instante. He tenido la suerte de recorrer muchas veces la costa asturiana, y esa familiaridad hizo que la historia me atravesara todavía más, como si además de estar leyéndola pudiera pisarla con mis pies. Por eso mismo, me gusta cuando un libro consigue que el paisaje y la historia sean casi lo mismo, y Marta Huelves lo hace con maestría.
Desde el principio me atraparon las dos líneas temporales y, sobre todo, los capítulos de los dos personajes anónimos encerrados en el sótano. Ese recurso hace que no puedas soltar el libro, porque quieres saber quiénes son y cómo saldrán. La mezcla de superstición, misterio y crimen brutal es un combo que funciona perfecto: leyenda, ritual y asesino, todo en uno.
¿Lo
que menos me gustó? Que algunos personajes secundarios no tengan tanta
profundidad y que, en ocasiones, el uso de palabras asturianas se sintiera un
poco forzado para mí. Pero, siendo sincera, esos detalles no empañan la
lectura; incluso el guiño al lenguaje local aporta sabor y cercanía al relato.
Al
final, Flor de agua es un thriller que huele a salitre, que te lleva a
la Noche de San Juan y te hace sentir la tensión de cada paso. Para mí, ha sido
un cierre perfecto de la saga, con misterio, tradición y un puntito de magia
que solo tiene lo bien contado. Y sí… quiero saber qué pasará con la Brigada
del Oriente después.
«Los silencios son a veces tan importantes como las palabras»



















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