Autora: Marta VillarIdioma: CastellaniGénero: Novela NegraEditorial: Ediciones MaevaPáginas: 440Fecha de publicación: 25 de febrero de 2026
Una magnífica novela coral por la autora
revelación de las letras gallegas
Sol Cortés decide dar un cambio radical
a su vida: abandona la ciudad donde vive y su trabajo como patronista para
instalarse en su pueblo natal y abrir una librería. Pocos días después de su
regreso, el veterinario local, Xan Sequeiro, es asesinado.
Sol se involucra en una investigación
paralela para descubrir quién se encuentra detrás del crimen. Durante el tiempo
que duran las pesquisas, surgen una serie de personajes peculiares y
entrañables que muestran, a veces con humor y otras con ironía, temas de la
sociedad actual que invitan a la reflexión, destapan prejuicios sociales y
ponen de relieve el valor de la diferencia.
Un libro lleno de humor con el que descubrir que nunca es tarde para casi nada.
Marta Villar, gallega de la Costa da
Morte, nacida en 1973 en Malpica de Bergantiños, ha desarrollado una larga
carrera como periodista en prensa. En 2020 ganó el Premio Tiflos de Periodismo
y fue finalista del Premio de Periodismo Fundación Julio Camba. También fue
finalista en los concursos de relatos de la Real Academia Gallega y de PuntoGal
en las ediciones de 2021 y 2022, así como en el Premio de Poesía Gloria Fuertes
del Ayuntamiento de La Rinconada (Sevilla) en 2021. En 2024 ganó el Premio
Xerais de Novela con Detective Ferruchi, que se publica ahora en
castellano.
Detective Ferruchi de Marta Villar es una novela que
utiliza un crimen como punto de partida para hablar, en realidad, de las
personas. Sí, hay una investigación. Sí, hay misterio. Pero lo más interesante
está en todo lo que ocurre alrededor.
La historia comienza cuando Sol Cortés
regresa a Umeiro después de muchos años fuera. Quiere abrir una librería,
empezar de nuevo y recuperar cierta calma. Pero entonces aparece asesinado Xan
Sequeiro, el veterinario del pueblo, y esa tranquilidad dura exactamente nada.
A partir de ahí, la novela construye un
retrato coral muy vivo, lleno de personajes peculiares, humanos y reconocibles.
Marta Villar consigue algo muy difícil: que el pueblo entero tenga personalidad
propia. Umeiro no es solo un escenario; es un lugar lleno de voces, rutinas,
tensiones y pequeñas historias que terminan conectando entre sí.
Uno de los puntos más interesantes del
libro es cómo mezcla el humor con temas mucho más serios. Entre conversaciones
aparentemente cotidianas aparecen cuestiones como el abandono del rural, los
prejuicios sociales, la violencia silenciosa o la necesidad de pertenecer a
algún lugar. Todo está integrado de forma natural, sin perder nunca la cercanía
ni la ironía.
También me ha gustado mucho el ritmo. No
busca ser un thriller frenético, sino una historia que se toma su tiempo para
observar a sus personajes y dejar que el lector entre en la vida del pueblo
poco a poco. Y precisamente por eso funciona tan bien.
La prosa es sencilla y cálida; muy
visual. Es una novela acogedora que te hace sentir dentro de una cocina
mientras alguien te cuenta un secreto entre cafés y lluvia gallega.
En conjunto, Detective Ferruchi mezcla
misterio y humor, siendo además una crítica social con muchísima personalidad. Es una historia
cercana e inteligente y llena de humanidad.
Yo entré en este libro pensando que me
iba a encontrar una novela de misterio tranquila… y al final lo que encontré
fue un pueblo entero metiéndose poco a poco en mi cabeza.
Porque sí, está el asesinato. Está la
investigación. Pero lo que de verdad me atrapó fue la gente.
Sol me cayó bien desde el principio. Es
una persona cansada de todo que vuelve a casa pensando que va a encontrar
calma… y acaba metida en un lío enorme casi sin darse cuenta. Y mientras ella
intenta entender qué está pasando, yo estaba completamente enganchada a los
vecinos, a los rumores, a las conversaciones raras y a toda esa sensación de
“aquí todo el mundo sabe algo”.
Además, el humor me ha encantado. Es un humor
seco, un poco absurdo a veces, muy de mirar a alguien y pensar: “madre mía, qué
personaje”. Hay escenas que parecen pequeñas tonterías y luego te das cuenta de
que están diciendo muchísimo más de lo que parece.
Y honestamente, terminé el libro con
pena. Pena de dejar Umeiro. De no seguir entrando en la librería de Sol. De no
escuchar otra conversación imposible entre vecinos.
He sentido que era un pueblo donde aparentemente
nunca pasa nada… hasta que pasa absolutamente todo.
Lectura recomendable, muy muy
recomendable.
— Natalia Sancho.



















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