Autores: Éva Bensard, Benjamin ChaudIdioma: Ana Belén Fletes Valera,Género: Infantil / JuvenilEditorial: Ediciones MaevaPáginas: 440Fecha de publicación: 19 de febrero de 2026
De Bilbao a Pekín, de Roma a Ámsterdam,
de París a México, descubre doce museos extraordinarios. Te acompañarán en tu
paseo los mejores guías: conservadores, arquitectos, conserjes, artistas...
¡pero también algunos protagonistas inesperados! El libro te invita a explorar
obras maestras con consejos para tu visita. ¡Te animamos a adentrarte en los
museos, los encontrarás llenos de vida! ¿POR QUÉ LEER EL GRAN LIBRO DE LOS
MUSEOS? Las ilustraciones divertidísimas de Benjamin Chaud dan un toque único y
especial al libro. Un libro ideal para que padres y educadores acerquen a los
más pequeños al mundo del arte. Un libro divertido que habla de los museos y de
las personas que los hacen posibles cada día. También aborda las técnicas y la
historia de las obras más emblemáticas de cada museo.
Tras obtener su título en la Escuela del
Louvre y su máster en Historia, Éva Bensard pasó varios años
en Roma, donde se dedicó al periodismo y perfeccionó su técnica para cocinar la
pasta (al dente, per favore!). Dar vida a la historia del arte e invitar
al descubrimiento de diferentes culturas y formas de creación son las
aspiraciones que forman el núcleo de su trabajo como autora. Desde hace 20
años, su obra ha sido publicada por las editoriales Amaterra, Place des
Victoires y DADA. Su libro Coquillages et Cerfs-volants (Conchas
y cometas), publicado por La Martinière Jeunesse, ganó el Premio Historia al
Libro Juvenil 2019 en Francia. En sus libros, la poesía y los viajes, el arte y
la historia conviven felizmente.
Benjamin Chaud es un conocido y querido autor e
ilustrador francés con más de 60 libros en su haber. Sus galardonadas obras
destacan por su estilo artístico distintivo, su humor sutil y su extraordinaria
inventiva. Sus ilustraciones envolventes, llenas de detalles divertidos y
pobladas por personajes inolvidables, cautivan tanto a lectores jóvenes como
mayores.
Su obra ha recibido múltiples premios y
sus libros han sido recomendados por The New York Times. En 2014
fue galardonado con la Medalla de Oro de la Sociedad de Ilustradores de Nueva
York y también ha estado nominado al Premio Astrid Lindgren Memorial en 2017,
2018 y 2020.
Vive en el sureste de Francia, donde se
dedica discretamente a dibujar animales que entrecierran los ojos.
El gran libro de los museos de Éva Bensard e ilustrado por Benjamin
Chaud no intenta enseñarte arte de una manera seria o distante. Hace algo mucho
más difícil, consigue que entrar en un museo vuelva a sentirse como una
aventura.
El libro recorre doce museos de distintas partes del mundo, Bilbao, París, Roma, Ámsterdam, Pekín o Ciudad de México, y transforma cada uno en un lugar lleno de movimiento, historias pequeñas y detalles escondidos y no se limita a hablar de cuadros famosos o esculturas importantes. También se fija en las personas que hacen que esos espacios existan cada día como restauradores, vigilantes, arquitectos, trabajadores y visitantes. Y eso cambia completamente la forma de mirar.
Uno de los grandes aciertos del libro es
precisamente ese, entender que un museo además de ser un edificio lleno de obras,
es un lugar donde siempre están pasando cosas. Hay páginas que parecen casi
un "busca y encuentra" artístico, llenas de escenas diminutas, personajes
curiosos y rincones donde detenerse un rato más.
Las ilustraciones de Benjamin Chaud tienen muchísimo peso en la experiencia. Son divertidas, coloridas y dinámicas y además llenas de vida. Cada página da la sensación de esconder algo nuevo y hace que la lectura sea muy participativa, especialmente para lectores jóvenes.
Además, el libro introduce información
sobre historia del arte, técnicas artísticas y curiosidades culturales de una
manera muy natural. Nunca da la sensación de estar leyendo algo académico o
pesado porque todo fluye con muchísima facilidad.
El resultado es un libro divulgativo muy
inteligente, accesible para todo el mundo y visualmente precioso, capaz de despertar curiosidad
tanto en niños como en adultos. Un libro que recuerda que los museos no son
lugares silenciosos donde "hay que saber", además son espacios donde también se puede
jugar, observar y sorprenderse.
Cuando levanté la tapa de este albúm ilustrado pensaba que iba a encontrarme el típico libro infantil sobre museos… y cuando fui pasando las páginas al final terminé completamente obsesionada mirando los dibujos durante muchísimo rato. Porque este libro tiene algo muy especial, hace que los museos parezcan sitios vivos de verdad.
Todos pensamos que los museos son sitios donde hay que hablar bajito y comportarse bien todo el tiempo. Pero aquí los museos están llenos de movimiento, de gente haciendo cosas, de detalles absurdos, de personajes escondidos y de escenas pequeñísimas que me hicieron volver atrás otra vez. Y sinceramente, me lo pasé genial.
Había páginas donde sentía que podía
quedarme diez minutos mirando solo una esquina porque siempre aparecía algo
nuevo. Un vigilante dormido, alguien corriendo, una estatua observando raro,
niños perdiéndose entre cuadros enormes… y fue divertidísimo.
Además, me encantó que no se centrara
únicamente en las obras famosas. También habla de toda la gente que trabaja
dentro de los museos y hace que todo funcione. Y eso hizo que todo fuera mucho más cercano y menos "intocable".
Y qué decir de las ilustraciones. Son una locura. Son caóticas en el mejor sentido posible, divertidas, llenas de color y con el presentimiento de que en cualquier momento puede pasar algo.
Al final, terminé el libro con ganas de hacer
exactamente lo que propone sin decirlo directamente, entrar en un museo sin
prisa y mirar alrededor como si fuera la primera vez.
Es una albúm ilustrado increíble.
— Natalia Sancho.



















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