Autora: Lisa WilliamsonTraducción: Mónica RodríguezIlustración: Jess BradleyGénero: Infantil y JuvenilEditorial: Carambuco EdicionesPáginas: 276
Un crush secreto es una novela juvenil sobre amistad y primer amor que
acompaña a los lectores en la etapa de la preadolescencia y los cambios que
supone crecer.
A Astrid le gusta ser diferente: tiene
grandes amigos y es la mejor escritora de la Sociedad del Garabato. Pero cuando
conoce a Teddy y se convierte en su crush secreto, empieza a preguntarse si
seguir siendo ella misma es tan fácil como parecía.
Una historia divertida y cercana de Lisa
Williamson sobre los primeros enamoramientos, la amistad y la presión por
encajar, que recuerda la importancia de aceptarse y mantenerse fiel a uno
mismo.
¿A partir de qué edad se recomienda?
La novela está recomendada para lectores de 9 a 12 años, especialmente para
quienes están viviendo los cambios de la preadolescencia.
¿De qué trata?
Cuenta la historia de Astrid, una chica que vive su primer enamoramiento
mientras aprende a valorar aquello que la hace diferente.
¿Qué temas trabaja esta novela juvenil?
El libro trata temas como la amistad, el primer amor, la autoestima, la
identidad, los cambios de etapa y la importancia de ser uno mismo.
¿Forma parte de una colección?
Sí. Un crush secreto es el tercer título de la serie Instituto Bigg, una
colección pensada para lectores que se acercan al cambio de ciclo educativo.
¿Quiénes son las autoras?
La novela está escrita por Lisa Williamson, autora de El arte de ser
normal, e ilustrada por Jess Bradley.
Lisa Williamson
Lisa Williamson es una reconocida autora
británica de libros para niños, niñas y jóvenes, conocida por abordar temas
como la amistad, la identidad y los cambios emocionales con empatía y humor.
Antes de dedicarse a la escritura, trabajó como actriz y en el sistema de
servicios sociales, experiencias que enriquecen su capacidad para retratar el
mundo interior de los adolescentes.
Se dio a conocer con su aclamada
novela The Art of Being Normal y, desde entonces, ha publicado
varios títulos de gran éxito, siempre centrados en personajes reales que
enfrentan retos cotidianos. Mejores Amigas Forever, de la
colección Instituto Bigg, refleja su estilo cercano y sensible, con
una mirada fresca sobre las relaciones entre iguales y los cambios familiares.
Sus libros han recibido premios y han
sido traducidos a varios idiomas. Lisa vive en Londres y combina la escritura
con charlas escolares y actividades para fomentar la lectura entre los más
jóvenes.
Jess Bradley
Jess Bradley es una ilustradora y autora
británica especializada en libros infantiles y cómics, conocida por su estilo
divertido y expresivo. Ha trabajado en una amplia variedad de proyectos, desde
libros de actividades hasta novelas ilustradas para niños y niñas.
Colabora de forma habitual con The
Phoenix Comic, una revista de cómics muy popular entre los jóvenes lectores
del Reino Unido, y es también la autora de la exitosa serie A Day in
the Life of a Poo, a Gnu and You, un fenómeno internacional lleno de humor
y curiosidades.
Con una gran capacidad para captar las
emociones de los personajes y hacer reír a pequeños y mayores, Jess Bradley
aporta a Mejores Amigas Forever un toque visual que
complementa a la perfección el tono fresco y emotivo del texto. Su estilo ayuda
a conectar a los lectores con las vivencias y emociones de las protagonistas.
Un crush, dos amigas y el peligro de
pensar demasiado
Tener un crush ya es complicado de por
sí. Tenerlo en el instituto, verlo prácticamente todos los días y además
intentar que nadie descubra que llevas semanas pensando en él convierte la
preadolescencia en una especie de operación secreta para la que nadie ha
recibido entrenamiento.
Eso es precisamente lo que plantea Lisa
Williamson en Un crush secreto, una novela juvenil ilustrada por Jess
Bradley que se acerca a los primeros enamoramientos desde una perspectiva
divertida, cercana y muy reconocible para quienes están empezando a descubrir
ese extraño territorio en el que una sonrisa puede convertirse en el
acontecimiento más importante de la jornada.
Astrid es una protagonista fácil de
seguir porque no necesita ser extraordinaria para resultar interesante. Tiene
sus amigas, sus aficiones, sus inseguridades y esa necesidad tan propia de
estas edades de descubrir quién eres mientras, al mismo tiempo, intentas
averiguar qué se supone que los demás esperan de ti. Y entonces aparece Teddy,
el crush secreto que consigue alterar bastante más que sus pensamientos.
La novela funciona especialmente bien
cuando se centra en esa mezcla de amistad, ilusión, vergüenza y miedo a no
encajar. Williamson no convierte el primer amor en una tragedia monumental ni
necesita grandes conflictos para mantener el interés; entiende que, a esas
edades, conseguir hablar con la persona que te gusta puede tener la misma
importancia que cualquier aventura épica.
También resulta interesante cómo aborda
la identidad y la presión por cambiar para gustar a los demás. Astrid tendrá
que enfrentarse a una pregunta bastante más complicada que "¿le gusto a
Teddy?": ¿hasta dónde estoy dispuesta a dejar de ser yo para gustarle a
alguien?
Las ilustraciones de Jess Bradley
acompañan muy bien ese tono juvenil y desenfadado, aportando ritmo y ayudando a
reflejar el mundo emocional de los personajes sin quitar protagonismo a la
historia.
Y quizá ese sea uno de los mayores aciertos del libro: hablar de cosas importantes sin convertirlas en una lección. La amistad, la autoestima, el primer amor y el miedo a ser diferente aparecen integrados en la propia historia, de manera que el lector puede reconocerlos sin sentir que alguien ha colocado una pizarra delante y ha empezado a dar una clase.
Reconozco que Astrid me ha resultado de
esas protagonistas a las que te apetece seguir de cerca, aunque solo sea para
decirle de vez en cuando: "Por favor, deja de darle tantas vueltas". Porque si algo hace bien Un crush
secreto es meternos en esa cabeza donde una conversación de treinta
segundos puede analizarse durante tres horas y donde una sonrisa casual empieza
a parecer una pista enviada directamente por el universo.
Me ha gustado especialmente cómo se
retrata ese primer enamoramiento que todavía no sabe muy bien qué quiere ser,
pero que ya ocupa muchísimo espacio. Porque el primer crush tiene esa capacidad
maravillosa de convertir cualquier cosa en un acontecimiento: sentarse cerca,
coincidir en un pasillo, cruzar dos palabras… y salir de allí convencida de que
acabas de vivir el capítulo más importante de tu vida.
También me ha gustado que la historia no
se quede únicamente en "me gusta un chico", sino que aproveche ese
enamoramiento para hablar de algo mucho más interesante: lo fácil que es
empezar a cambiar cuando creemos que necesitamos gustar a los demás.
Y ahí creo que está la parte que más he
disfrutado, porque Astrid no solo tiene que descubrir qué siente por Teddy;
también tiene que descubrir cuánto de sí misma está dispuesta a conservar
cuando aparece alguien que le importa.
Es una lectura divertida, tierna y muy
cercana, especialmente recomendable para quienes están entrando en esa edad en
la que los sentimientos empiezan a parecer enormes y nadie te ha explicado
todavía qué hacer con ellos.
Porque crecer ya es bastante complicado.
Y si además te gusta alguien, necesitas
amigas, un poco de valor y probablemente un plan secreto de emergencia.
— Natalia Sancho.


















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