Traducción: Ankara Cabeza
Fecha de publicación: 17 de septiembre de 2026
Editorial: Faeris Editorial
Páginas: 416
Género: Fantasía Oscura
Una
extraña enfermedad asola Dublín, echa raíces bajo la piel de sus víctimas,
florece y se enreda en sus órganos antes de arrebatarles la vida. Nadie conoce
su origen. Nadie es capaz de encontrar una cura.
Atta
Morrow ha pasado años tratando de averiguar la verdad sobre la peste. Como
estudiante de posgrado en el Trinity College, su discreta investigación se ha
transformado en una silenciosa obsesión que podría poner en riesgo mucho más
que su futuro académico. Cuando una de las arriesgadas incursiones de Atta
llama la atención de Sonder Murdoch, uno de los profesores de Anatomía
Patológica más brillantes pero con peor fama del Trinity, la joven acaba
ganándose un inesperado aliado... y enfrentándose a una peligrosa tentación.
Juntos,
ahondarán en los misterios que plagan Dublín, pero, a medida que la influencia
del folclore desdibuja los límites de su investigación, Atta y Sonder deberán
afrontar secretos mucho más antiguos que la propia ciencia, antes de que tanto
ellos como la ciudad acaben consumidos.
J.L. Vampa nació y creció en el sur de los Estados Unidos, donde trabajaba como contable y escribía por placer. Durante un viaje a Nepal en 2015, J.L., llegó a la conclusión de que su verdadera vocación no era la contabilidad, sino su habilidad para contar historias y aquello cambió su vida para siempre. Hoy cuenta con veintitrés mil seguidores en TikTok y nueve mil en Instagram. Su página web es: https://www.jlvampa.com/
¿Qué
harías si una enfermedad empezara a crecer bajo la piel de sus víctimas, echara
raíces en sus órganos y acabara floreciendo antes de matarlas? En Dublín,
alguien tendrá que averiguar qué está pasando. Y, por lo visto, estudiar
Anatomía Patológica no garantiza que una salga de esta con todos los órganos en
su sitio.
En El
exorcismo de las hadas, primer volumen de Perversas realidades, J.
L. Vampa nos lleva a una ciudad donde la investigación científica se cruza con
el folclore ancestral, los secretos y unas fuerzas que llevan demasiado tiempo
esperando su oportunidad.
La
protagonista es Atta Morrow, una estudiante de posgrado del Trinity
College cuya investigación sobre la misteriosa enfermedad ha terminado
convirtiéndose en una obsesión. Su conocimiento de la anatomía, las técnicas
mortuorias, la botánica y el folclore la convierte en una protagonista de lo
más peculiar. Digamos que no es la típica estudiante que se desmaya al ver un
cadáver.
A su lado
aparece Sonder Murdoch, profesor de Anatomía Patológica, brillante,
malencarado y conocido por el apodo de Frankenstein. Ambos forman una pareja de
contrastes que funciona especialmente bien: Atta destaca por su inteligencia,
su magnetismo y una faceta inquietante que conviene descubrir durante la
lectura; Sonder, bajo su fachada, demuestra que sabe reconocer el talento ajeno
y no necesita rebajar a una mujer para sentirse importante. Un detalle que se
agradece.
Uno de
los grandes aciertos de la novela es su ambientación. El Dublín que construye
Vampa tiene una personalidad propia, con casas, sociedades secretas, leyendas
olvidadas y una naturaleza que guarda más de un secreto. El folclore ocupa un
lugar fundamental en la trama y se mezcla con la ciencia, la botánica y lo
macabro hasta crear una fantasía oscura en la que los cuentos de hadas
recuperan su lado más peligroso.
La
narración avanza sin necesidad de revelar todas sus cartas desde el principio.
Los personajes van acercándose, los misterios se acumulan y las relaciones
adquieren profundidad a medida que la investigación progresa. La novela también
concede importancia a la memoria de las tradiciones y a la relación entre los
seres humanos y el entorno natural.
Y hay un elemento que merece una mención especial: la traducción de Ankara Cabeza, que conserva la fuerza de una prosa capaz de dar vida tanto a la belleza como a lo inquietante. Porque aquí hasta la magia tiene sus raíces bien hundidas en la tierra.
Voy a
empezar por lo importante: Atta Morrow es un personaje que te hacen
olvidar durante un rato que existe alguien más en el libro. Y eso que
Sonder tampoco está precisamente de adorno.
Atta me
ha fascinado. Tiene una combinación de conocimientos, curiosidad y oscuridad
que hace que quieras seguirla incluso cuando empieza a adentrarse en terrenos
en los que cualquier persona con dos dedos de frente se lo pensaría dos veces.
Ella, desde luego, tiene otras prioridades. Los cadáveres no la intimidan, las
plantas tienen mucho que contarle y el folclore le interesa bastante más que
las conversaciones intrascendentes. Reconozco que me cae bien.
Lo mejor
es que su atractivo no depende de hacerla perfecta. Tiene una faceta luminosa y
otra aterradora, y ambas conviven en un personaje al que cuesta quitarse de la
cabeza. No voy a entrar en detalles porque prefiero que cada lector descubra
por su cuenta hasta dónde puede llegar Atta. Solo diré que hay flores que es
mejor no arrancar.
Y después
está Sonder, al que llaman de una manera muy peculiar. A ver, el apodo ya nos da una pista de
que la primera impresión quizá no vaya a ser precisamente la de un príncipe de
cuento. Pero debajo de esa fachada hay un personaje que me ha gustado por una
razón muy concreta: sabe admirar a Atta y no tiene ningún problema en
demostrarlo. No necesita competir con ella, restarle mérito ni convertirse
en el centro de atención. La reconoce, la escucha y la valora.
Y eso,
queridos lectores, también tiene su atractivo. Que una esté acostumbrada a
encontrarse personajes masculinos que necesitan demostrar continuamente lo
listos que son hace que agradezca especialmente a los que no tienen ese
problema.
Por
separado, ambos tienen mucho que ofrecer. Juntos, la cosa mejora
considerablemente.
Otro de
los aspectos que más he disfrutado es el folclore. Tengo debilidad por las
historias que recuperan leyendas, tradiciones antiguas y las creencias que han
sobrevivido durante generaciones, aunque ya no siempre sepamos de dónde vienen.
Aquí las hadas no están para decorar una estantería infantil. La naturaleza
tiene sus propias reglas, los bosques guardan secretos y quizá convenga
pensárselo dos veces antes de tratar una leyenda como un simple cuento.
También
he sentido una conexión especial con la atmósfera nocturna. Cuando la historia
se adentra en la oscuridad, entre árboles y rincones que parecen guardar
memoria de todo lo ocurrido, la novela adquiere una fuerza particular. Hay una
calma extraña en esas escenas, una sensación de estar en un lugar hermoso al
que quizá no deberías haber entrado. Y, por supuesto, eso hace que quieras
quedarte un rato más.
La
nostalgia es otro de los elementos que me han llamado la atención. La voz
narrativa me ha llevado a los años ochenta y noventa, una época que recuerdo a
retazos, con más huecos de los que me gustaría admitir. Me ha parecido una
apuesta arriesgada y, precisamente por eso, interesante: combinar esa evocación
del pasado con una historia oscura, inquietante y llena de secretos.
Si hay un
aspecto que me ha dejado con ganas de más, es el desarrollo de algunas de las
tramas relacionadas con las casas y las sociedades secretas. Al principio
despiertan muchísima curiosidad, pero después otras revelaciones y personajes
van ganando terreno. Me habría gustado detenerme un poco más en esos elementos,
conocerlos mejor y ver hasta dónde podían llegar.
Claro que
estamos ante el primer volumen de una serie, así que todavía quedan muchas
puertas por abrir. Y después de lo que he encontrado en este libro, pienso
estar muy pendiente de la siguiente.
J. L. Vampa ha conseguido que cierre la novela con ganas de volver a ese Dublín, aunque no estoy segura de que sus habitantes me recibieran con los brazos abiertos. Yo llevaría una linterna, un buen abrigo y, por si acaso, evitaría recoger flores durante el paseo.
Esta novela puede gustar especialmente a...
- Lectores de fantasía oscura que disfruten de historias donde la belleza y lo macabro conviven sin pedir permiso.
- Amantes del folclore, las leyendas antiguas y los cuentos de hadas en su versión más inquietante.
- Quienes busquen protagonistas femeninas complejas, inteligentes y con una personalidad difícil de olvidar.
- Lectores que disfruten de las relaciones entre personajes que se admiran, se respetan y se complementan.
- Quienes prefieran los misterios que se desarrollan poco a poco, con sociedades secretas, secretos enterrados y una ambientación cargada de personalidad.
- Lectores interesados en historias que exploran la relación entre la naturaleza, las tradiciones y aquello que la ciencia todavía no puede explicar.
En
definitiva, El exorcismo de las hadas es una lectura para quienes
prefieren que los cuentos de hadas tengan los dientes afilados y que los
bosques escondan algo más que árboles. Una novela de fantasía oscura que mezcla
ciencia, folclore y misterio, con una protagonista capaz de iluminar la historia
y poner los pelos de punta al mismo tiempo.




Ależ to musi być ciekawa książka. Uwielbiam tego typu klimaty.
ResponderEliminarHola
ResponderEliminarNo conocía este libro, pero oye, me has dejado con ganas de conocer. Todo lo que tiene con el folclore de un país me encanta, si viene además con misterio y más cositas mejor, así que me lo llevo
Un bes💕
Tomó nota. Te mando un beso.
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