Traducido por: Aina Girbau Canet
Ilustraciones: Aram Delhom
Editorial: Algar Editorial
Páginas: 128
Género: Infantil
El pobre
Florian se aburre como una ostra desde que, hace unos días, una enfermedad le
obliga a guardar cama. Por eso, sus amigos se han confabulado para contarle las
historias que más le gustan: historias de miedo. Relatos terroríficos que le
pondrán los pelos de punta y convertirán el aburrimiento en una experiencia
llena de emoción y suspense.
Autora
alemana, Angela Sommer-Bodenburg cursó estudios de Psicología, Pedagogía
y Sociología en la Universidad de Hamburgo, orientando en un principio su
carrera profesional al campo de la educación infantil y trabajando como maestra
durante más de diez años.
DescubrirLibros
En 1984
dejó la docencia para dedicarse a la escritura y la pintura tras el éxito
conseguido con su primer libro, El pequeño vampiro, con el que inició una de las series de literatura
infantil y juvenil más vendidas y conocidas de las últimas décadas. Además de
esta saga, Sommer-Bodenburg ha publicado otros libros dentro
del mismo género.
La serie
de El pequeño vampiro ha vendido más de diez millones de ejemplares en
todo el mundo y ha sido adaptada tanto al cine como a la televisión.
Florian
lleva unos días en cama por culpa de una enfermedad y empieza a aburrirse de lo
lindo. Menos mal que sus amigos y su familia tienen una solución para
entretenerlo: contarle historias de miedo. Así, entre relatos de fantasmas,
vampiros, hombres lobo y otras criaturas, el aburrimiento va dejando paso a
unas cuantas noches de misterio.
El libro
se divide en dos partes: Si quieres pasar miedo y Si quieres pasar
más miedo. Cada una reúne seis relatos que tienen como protagonistas a
personajes de lo más variopinto. Las historias están narradas en primera
persona y quienes las cuentan son Florian, sus familiares o las personas de su
entorno.
Angela
Sommer-Bodenburg, a quien muchos conoceréis por ser la creadora de El
pequeño vampiro, demuestra que también sabe acercarse al género de terror
desde una perspectiva infantil. Los relatos son breves y tienen un estilo
sencillo, pensado para que los lectores más jóvenes puedan disfrutarlos sin
necesidad de enfrentarse a un terror demasiado intenso.
Y una mención especial merece la edición de Algar Editorial, que acompaña los relatos con unas ilustraciones realizadas a carboncillo. Tienen un aspecto bastante macabro y algunas consiguen poner los pelos de punta. ¡Desde luego, no son dibujos para mirar deprisa antes de apagar la luz!
Lo
primero que quiero aclarar es que Historias de miedo no es un libro que
vaya a provocar pesadillas a sus lectores. Está dirigido al público infantil y
el miedo está bastante medido. Eso no quita que algunos relatos tengan momentos
inquietantes y consigan dejarte con los ojos bien abiertos.
La
narración es sencilla y los capítulos se leen muy rápido. Algunas historias se
pueden intuir desde el principio, pero otras tienen giros que me pillaron por
sorpresa.
Si tengo
que quedarme con alguna, no sabría por cuál decantarme. Quizá elegiría La
niña de la bola de nieve o El niño bajo la capa. Cualquiera de las
dos tiene esa atmósfera inquietante que tanto me gusta y que hace que te metas
de lleno en la historia.
También
me han gustado mucho las ilustraciones. Están realizadas a carboncillo y tienen
un aspecto bastante siniestro. Algunas son realmente inquietantes y acompañan
muy bien el tono de los relatos. La edición de Algar me parece un acierto para
acercar este libro a nuevos lectores.
En
definitiva, lo he disfrutado mucho. Se lee rapidísimo; en apenas dos horas lo
tenía terminado. Además, leerlo en plena época de Halloween, con las luces de
fantasmas y calabazas que he tenido por casa, ha sido todo un acierto. ¡No
podía haber elegido mejor momento para volver a esta historia!
Lo
recomiendo especialmente a los lectores más jóvenes que quieran iniciarse en el
género. Porque aprender a disfrutar del miedo, sabiendo que después puedes
cerrar el libro y encender la luz, tiene su encanto.
Recomendaría este libro a:
- Niños y niñas de unos 9 años en adelante
que empiecen a interesarse por las historias de miedo.
- Lectores que disfruten de los relatos de
fantasmas, vampiros y otras criaturas sobrenaturales.
- Quienes quieran acercarse al terror con
historias breves y sin escenas demasiado fuertes.
- Familias que busquen una lectura para
compartir y comentar después de cada relato.
- Adultos que, como yo, quieran recuperar uno de esos libros que les acompañaron durante la infancia.
Historias de miedo es una lectura entretenida y perfecta para descubrir que pasar un poquito de miedo también puede ser divertido. Eso sí, quizá después de leerlo convenga echar un vistazo debajo de la cama. Por si acaso.




Jestem bardzo ciekawa tych klimatycznych ilustracji.
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