Idioma: Castellano
Fecha de publicación: 23 de noviembre de 2022
Editorial: Amazon
Páginas: 388
Género: Novela Negra
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Alemania, 28.09.2026 — Südaka
Editorial se complace en anunciar la publicación de Ajedrez sangriento, la nueva novela de la autora Claudia Rivarelli.
La obra ya está disponible en español para lectores de Europa, América Latina y el resto del mundo.
Ajedrez sangriento es un thriller de venganza y redención que sigue a Francesca Cianciulli, una asesina a sueldo que elimina a quienes la justicia protege. Cuando Jason Brooks, el director del FBI, asesina a su mentor para silenciar un secreto, Francesca decide cambiar las reglas del juego. Enfrente tiene a un hombre poderoso y obsesionado con el orden; a su lado, un agente del FBI que traicionará todo por ella y un hacker adolescente que se convertirá en el fantasma más temido de la dark web.
La novela
combina la tensión del thriller clásico con una profunda exploración de
personajes, y se inscribe en la tradición del Krimi europeo, donde el crimen es una ventana a la condición
humana. El ajedrez funciona como metáfora central: cada movimiento tiene un
precio, y algunas piezas deben sacrificarse para ganar la partida.
Claudia Rivarelli construye una trama de espejos, traiciones y vínculos inesperados que mantiene al lector en vilo hasta la última página. La novela ya se encuentra disponible en formato físico a través de los canales de distribución de Südaka Editorial.
· Título: Ajedrez sangriento
·
Autora: Claudia Rivarelli
·
Editorial: Südaka Editorial
·
Género: Thriller / Novela negra
·
Idioma: Español
·
Disponibilidad: Europa, América Latina y resto del
mundo
Claudia Rivarelli es una autora emergente en el panorama
de la narrativa de suspense
en español.
Ajedrez sangriento es su primera novela
publicada.
Südaka
Editorial es una joven editorial latinoamericana con sede en Alemania. Su misión es publicar nuevas
y viejas voces
de América Latina,
con trabajo de edición profesional y sin cobro
a los autores.
Contacto de prensa: Südaka Editorial:
Email: info@sudaka-editorial.com
#AjedrezSangriento #ClaudiaRivarelli #SüdakaEditorial #Thriller #NovelaNegra
Germany, 28 September 2026 — Südaka Editorial is pleased to announce the publication of Ajedrez sangriento, the new novel by author Claudia Rivarelli. The work is now available in Spanish for readers in Europe, Latin America, and the rest of the world.
Ajedrez sangriento is a
revenge and redemption thriller that follows Francesca Cianciulli, a hired
assassin who eliminates those whom the justice
system protects. When Jason Brooks,
the director of the FBI, kills her mentor to silence a
secret, Francesca decides to change the rules of the game. Opposing her is a
powerful man obsessed with order; at her side are an FBI agent who will betray
everything for her and a teenage hacker who will become the most feared ghost
on the dark web.
ISBN: 9789403942742
The novel
combines the tension of the classic thriller with a deep exploration of
character, and belongs to the tradition of European Krimi, where crime is a
window into the human condition. Chess serves as the central
metaphor: every move has a price, and some pieces
must be sacrificed to win the
game.
Claudia
Rivarelli constructs a plot of mirrors, betrayals, and unexpected bonds that keeps the reader on
edge until the last page. The novel is now available in physical format through Südaka
Editorial's distribution channels.
Title: Ajedrez sangriento (Bloody Chess)
Author: Claudia Rivarelli
Publisher:
Südaka Editorial Genre: Thriller / Noir fiction Language: Spanish
Availability: Europe,
Latin America, and the rest of the world
Claudia Rivarelli is an emerging author
on the Spanish-language suspense fiction
scene. Ajedrez sangriento is her first published novel.
Südaka Editorial is a young Latin American
publishing house based
in Germany. Its mission is to
publish new and old voices
from Latin America,
with professional editing
work and no charges to authors.
Südaka
Editorial www.sudaka-editorial.com
Email: info@sudaka-editorial.com
#AjedrezSangriento #ClaudiaRivarelli #SüdakaEditorial #Thriller #NoirFiction
Autora: Virginia WoolfTraducción, notas y prólogo: Patricia Díaz PeredaIlustraciones: Andrea ReyesGénero: RelatosEditorial: Páginas de EspumaPáginas: 80 + 16
Violet recopila tres narraciones de Virginia Woolf en 1907 acerca de su íntima amiga de la juventud, Violet Dickinson. Virginia contaba entonces con 26 años y aún faltaban siete años para que publicara su primera novela. Nuestra edición incluye un prólogo de la traductora y experta en la obra Patricia Díaz Pereda e ilustraciones originales a color en papel couché de Andrea Reyes, y simula de un modo exquisito, casi de coleccionista, las ediciones británicas de principios del siglo XX.
Virginia Woolf (1882-1941) es una de las figuras más estimadas del modernismo en lengua inglesa y una figura precursora del movimiento feminista. Con tan solo veintidós años, la escritora de Bloomsbury comenzó a publicar sus primeros ensayos en el periódico Guardian, rescatando y prestigiando la historia de mujeres. Fue la frescura de su prosa y la originalidad de sus críticas literarias, lo que hizo que no tardase en escribir para otras gacetas a propósito de una infinidad de autores contemporáneos. En vista del aluvión de nuevas publicaciones de obras francesas, rusas, irlandesas y estadounidenses en el mundo editorial anglosajón, Woolf supo ver el momento fronterizo que vivía la literatura y aprovechó la ocasión para acometer una empresa ensayística en la que recuerda las bondades de su propia tradición literaria y celebra la llegada de obras extranjeras traducidas a los anaqueles de las librerías. Estas disquisiciones a propósito de la literatura la llevó a urdir novelas tan fundamentales como La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) y Las olas (1937), y ensayos tan conocidos como Un cuarto propio (1929) y Tres guineas (1938).
Violet: cuando Virginia Woolf todavía
estaba jugando
Hay autores que llegan a nuestra vida
con tanta fama, tantos estudios, tantas biografías y tantas frases subrayadas
que una acaba teniendo la sensación de que ya los conoce antes incluso de abrir
uno de sus libros. Virginia Woolf pertenece a ese pequeño grupo de escritores
que parecen venir acompañados de su propio monumento.
Y entonces aparece Violet y
resulta que Virginia Woolf tenía 26 años, estaba escribiendo sobre su amiga
Violet Dickinson y, en lugar de ponerse trascendental, se dedicaba a imaginar
gigantes, monstruos marinos, jardines mágicos y hasta una bañera hecha con
huevos de avestruz.
Pues mira. Así cualquiera se lleva una
sorpresa.
Violet, publicado por Páginas de Espuma en una edición preciosa,
reúne tres relatos escritos por Woolf en 1907 sobre Violet Dickinson, una de
las mujeres más importantes de su juventud. Todavía faltaban unos cuantos años
para que apareciera Fin de viaje, su primera novela, y bastantes más
para que llegara esa Virginia Woolf que hoy asociamos con La señora Dalloway,
Las olas o Una habitación propia.
Aquí todavía estamos ante una escritora
que está probando caminos, jugando con las formas y descubriendo hasta dónde
puede llevar una historia.
Y quizá por eso estos tres relatos
resultan tan curiosos.
El primero, Galería de amistades,
nos presenta a Violet desde una mirada que tiene mucho de retrato, mucho de
caricatura y bastante de declaración de afecto. La protagonista es una mujer
peculiar, enorme, independiente y difícil de encajar en las casillas que la
sociedad tenía preparadas para las mujeres de su época. Woolf convierte esa
peculiaridad en materia literaria y, entre bromas y fantasías, aparece ya una
idea que años después adquirirá una importancia enorme en su obra: la necesidad
de disponer de un espacio propio.
Solo que aquí no tenemos todavía una
habitación.
Tenemos un cottage.
Con sus rosas, sus comodidades y,
detalle importantísimo, sus alcantarillas auténticas.
Virginia sabía perfectamente dónde poner
el toque de humor.
El segundo relato, El jardín mágico,
continúa jugando con la figura de Violet y con esa mezcla tan particular entre
realidad y fantasía. Hay descripciones, personajes y situaciones que parecen ir
cambiando de forma mientras avanzamos, y Woolf observa a su amiga desde
distintos ángulos hasta convertirla casi en un personaje de cuento.
Además, las ilustraciones y las láminas
que acompañan la edición hacen que la lectura tenga algo de viaje en el tiempo.
Páginas de Espuma ha cuidado muchísimo el aspecto del libro, reproduciendo el
aire de aquellas publicaciones de principios del siglo XX. Y aquí el envoltorio
importa, porque Violet es uno de esos libros que apetece tocar, mirar y
volver a abrir incluso después de haber terminado la lectura.
Pero todavía queda el tercer relato.
Y aquí Virginia decide que ya que estamos, podemos olvidarnos tranquilamente de las reglas.
Una Woolf con monstruos, diosas y ganas
de jugar
Una historia para hacerte dormir es, para mí, el relato que termina de
demostrar que esta joven Virginia Woolf no tenía demasiado interés en quedarse
quieta dentro de ningún género.
Nos vamos a un Japón imaginario,
aparecen diosas gigantes, monstruos y transformaciones, y la historia adquiere
un aire de cuento fantástico contado al borde de la cama. Hay algo casi
infantil en su manera de jugar con el paisaje y con la imaginación, aunque
debajo de esa apariencia de cuento también aparecen cuestiones relacionadas con
las mujeres, la libertad, la religión y las formas en las que construimos
nuestras propias sociedades.
Y aquí está una de las cosas que más me
han interesado de Violet: leer estos relatos sabiendo quién llegará a
ser Virginia Woolf.
Porque nosotros conocemos el final de la
película.
Ella no.
Tiene 26 años y todavía está
experimentando. Está buscando su voz, probando estructuras, mezclando
biografía, fantasía, humor y ficción. Y en medio de todo ese juego aparecen
algunas de las semillas que después crecerán en su obra.
También resulta imposible no fijarse en
Violet Dickinson. La relación entre ambas mujeres tiene una intensidad que va
más allá de una simple amistad literaria. Woolf sentía una enorme admiración
por ella y la convirtió en materia de ficción, exagerando sus rasgos hasta
construir una especie de Violet mitológica: altísima, excéntrica,
independiente, divertida y completamente imposible de meter en una casilla.
Quizá por eso estos relatos tienen algo
de homenaje privado.
Virginia estaba escribiendo sobre una
persona a la que quería y conocía bien, pero también estaba descubriendo qué
podía hacer con ella sobre el papel.
Y eso se nota.
Se nota en la libertad, en el humor y
también en esa mezcla extraña entre lo cotidiano y lo fantástico que hace que
una mujer pueda estar hablando tranquilamente con un jardinero y, unas páginas
después, nos encontremos en medio de una historia poblada por criaturas
imposibles.
Hay que recordar, además, que estos
textos estuvieron perdidos durante muchísimo tiempo. Fueron escritos como una
especie de broma privada y no llegaron a publicarse entonces. El manuscrito
permaneció oculto hasta que la investigadora Urmila Seshagiri encontró una
versión corregida mientras buscaba documentación relacionada con Violet
Dickinson.
Y de pronto, más de un siglo después,
tenemos entre las manos una Virginia Woolf que todavía no es del todo la
Virginia Woolf que conocemos.
Y eso tiene bastante encanto.
Porque Violet no es un libro para
acercarse a Woolf esperando encontrar otra Una habitación propia. Aquí
hay algo más pequeño, más juguetón y más extraño. Tres relatos que funcionan
también como una ventana hacia una escritora joven que todavía estaba tanteando
el terreno y descubriendo qué hacer con todas esas ideas que tenía dando
vueltas por la cabeza.
La edición de Páginas de Espuma termina
de redondear la experiencia con las ilustraciones de Andrea Reyes, el prólogo y
las notas de Patricia Díaz Pereda y un cuidado estético que convierte el
volumen casi en un pequeño objeto de colección.
Yo me quedo especialmente con esa
Virginia capaz de escribir sobre la emancipación femenina y, al mismo tiempo,
mandar a sus personajes a enfrentarse con monstruos marinos.
Porque quizá ahí está precisamente lo
divertido de descubrir a una escritora antes de que se convierta en un clásico.
Todavía está jugando.
Y nosotros tenemos la suerte de haber
llegado a tiempo para mirar.
— Natalia Sancho.
Autores: Javier Solís y Verónica García-PeñaIlustraciones: Sandra MárquezGénero: Ensayo / CuentosEditorial: Uve BooksPáginas: 196Idioma: Castellano
La importancia de la mujer en el mito y
la tradición. Feminidad, criaturas y relatos desde la mitología vasca y
asturiana
Hasta no hace tanto, en los pueblos del
norte la mitología servía para explicar lo inexplicable: una tormenta
repentina, la fuente que se secaba, el ganado que enfermaba sin causa. Y en el
centro de muchas de esas explicaciones había una mujer. Diosa, curandera,
bruja, dama de la cueva. Guardianas de las tierras del norte recorre la
mitología de Asturias y el País Vasco para recuperar esas figuras femeninas y
devolverles el papel que tuvieron antes de que la Iglesia, y los siglos, las
convirtieran en simples supersticiones o en amenazas.
Verónica García-Peña y Javier Solís
parten de una idea: que ambas mitologías comparten una misma raíz matriarcal,
una visión del mundo en la que lo femenino crea la naturaleza y la gobierna.
Frente a la imagen heredada ―la sirena que seduce para perder a los hombres, la
vieja hechicera acusada de herejía―, los autores rastrean lo que estas
criaturas significaban en origen: mujeres que se salían de las normas.
El libro mezcla dos registros. Por un
lado, la divulgación, con el rigor de quien conoce las fuentes. Por otro, la
ficción: cada capítulo se cierra con un cuento escrito para la ocasión, que
recoge el aire de las leyendas antiguas y lo prolonga en historias nuevas. El
resultado es un ensayo poco habitual, que se lee como quien escucha un relato
al calor de la lumbre.
Javier Solís Fernández
(Avilés, 1978) es licenciado en Historia
por la Universidad de Oviedo. Especializado en cultura popular asturiana,
mitología y tradición oral, desarrolla una intensa labor divulgativa en medios
de comunicación.Desde 2021 participa en el programa La Buena
Tarde (Radiotelevisión del Principado de Asturias) con la
sección semanal ‘Milenta regatos’, centrada en la mitología, etnografía y el
imaginario oral asturiano. Desde 2023 colabora también en Les Fartures con
el espacio mensual ‘La casa gris’, en el que explora, junto a la
escritora Verónica García-Peña, los vínculos entre la literatura
universal y la gastronomía. Ha publicado junto con la autora Verónica García-
Peña Guardianas de las tierras del norte. Feminidad, criaturas y
relatos de la mitología vasca y asturiana. Editorial Uve Books, año 2026.
Verónica García-Peña
(Oquendo, 1979) es
escritora, socióloga y periodista, dos veces finalista del Premio Planeta
yprefinalista del Premio Ateneo de Sevilla (2023). Licenciada en Sociología y
Periodismo, trabajó como periodista enradio y prensa antes de dedicarse
plenamente a la literatura. Ha publicado cinco novelas y una antología de
relatos;entre sus obras destacan El ladrón de sueños (2016), La isla
de las musas (2020) y Hasta morir la muerte (2024), su más reciente
publicación es El carácter peculiar de algunas cosas (2025), publicado
por Uve Books. Colabora en medios como Uve Magazine, RTPA y diversos podcast,
además de impartir conferencias y talleres de lectura. Tambiénparticipa
activamente en ferias y congresos literarios, y forma parte de jurados en
eventos como la Semana Negra de Gijón.
Las ilustraciones
La ilustración íntegra de la obra
—cubierta e interiores— es obra de Sandra Márquez (Oviedo, 1984), licenciada en
Edición de Arte y Técnicas de Grabado y Estampación por la Escuela de Arte de
Oviedo. Artista visual y diseñadora especializada en el libro impreso, ha
ilustrado y diseñado numerosas ediciones de clásicos de la literatura. Bajo el
seudónimo de Emain Juliana es autora de Simbología de las flores. Arte, cine
y literatura (2021) y Fuerzas ocultas (2023).
Guardianas, diosas y mujeres que nunca
tuvieron demasiada intención de quedarse calladas
Si durante siglos alguien se ha dedicado
a contar historias sobre mujeres que viven en cuevas, hablan con el agua, curan
enfermedades, protegen los bosques o aparecen cuando menos conviene, quizá ha
llegado el momento de escuchar la historia desde el otro lado.
Guardianas de las tierras del norte, de Verónica García-Peña y Javier
Solís, se adentra en la mitología asturiana y vasca a través de figuras como Mari
y la Vieya, el Eguzkilore, las lamias y las sirenas, las xanas y las brujas,
recuperando historias y creencias que han ido cambiando con el paso del tiempo.
El libro se detiene precisamente en esa transformación y en la manera en que
muchas de estas figuras fueron adquiriendo nuevas interpretaciones hasta quedar
asociadas al miedo, la superstición o la amenaza.
La propuesta resulta especialmente
interesante porque pone en relación dos tradiciones que comparten muchos
elementos y lo hace desde una perspectiva centrada en la importancia de lo
femenino dentro del mito y de la tradición oral. Los autores se detienen en las
criaturas, las creencias y los relatos, pero también en la transformación que
sufrieron estas figuras a lo largo de los siglos y en la manera en que
determinadas mujeres que se salían de las normas podían terminar convertidas en
seres incómodos dentro del imaginario popular.
Y aquí aparece una de las
particularidades del libro: Guardianas de las tierras del norte no se
queda únicamente en la divulgación. Cada capítulo incorpora un cuento original
que recoge el ambiente de las antiguas leyendas y lo lleva a un territorio
nuevo, creando un diálogo muy interesante entre investigación y ficción.
El resultado es un libro híbrido,
accesible y muy narrativo, que permite acercarse a la mitología sin necesidad
de ponerse previamente un jersey de profesor universitario y preparar tres
cafés para enfrentarse a él. La parte divulgativa aporta contexto y
conocimiento; los relatos aportan atmósfera, imaginación y esa sensación de
estar escuchando una historia antigua mientras fuera empieza a llover.
Además, las ilustraciones de Sandra Márquez tienen un papel importante dentro del conjunto. No funcionan únicamente como acompañamiento visual, sino que ayudan a construir ese imaginario de bosques, criaturas, mujeres y paisajes del norte que atraviesa todo el libro.
Mi opinión (sin filtros, como siempre)
Tengo que empezar diciendo que con
Verónica García-Peña ya tenía cierta ventaja, porque había leído anteriormente El carácter peculiar de algunas cosas y La isla de las musas, dos
libros bastante diferentes entre sí y que, precisamente por eso, me habían
permitido descubrir facetas muy distintas de su escritura.
En El carácter peculiar de algunas
cosas me conquistó esa manera de convertir objetos, colores y situaciones
aparentemente cotidianas en pequeñas historias cargadas de emoción, misterio y
un puntito de humor negro. La isla de las musas, en cambio, me llevó por
un territorio mucho más oscuro, atmosférico y cercano al misterio gótico, con
esa Galicia de lluvia, niebla, mar y secretos que parecía empeñada en no dejar
dormir tranquilo a nadie.
Así que cuando llegó Guardianas de las tierras del norte tenía claro que quería leerlo, pero además había un motivo todavía más personal: yo soy del norte y me encanta la mitología. Me fascinan las leyendas que han sobrevivido en nuestros pueblos, las historias que se han contado durante generaciones y esa forma tan nuestra de llenar montes, cuevas, bosques, fuentes y caminos de criaturas que quizá no aparecen en ninguna guía turística, pero que forman parte de la memoria de los lugares. Y aquí he disfrutado muchísimo.
Porque encontrarse con Mari, con
la Vieya, con Eguzkilore, con la Xana, con las Lamias,
con las Sorginak o con las Bruxes o con chupadoras de sangre es
adentrarse directamente en ese norte donde la naturaleza nunca ha sido
simplemente un paisaje.
Mari, con toda su fuerza y sus
diferentes rostros, me parece especialmente fascinante. También me ha gustado
detenerme en la Vieya y en Eguzkilore, porque detrás de estas figuras hay toda
una manera de entender la naturaleza, la protección y aquello que nuestros
antepasados no podían explicar de otra manera.
Y luego están las Xanas, las Lamias, las
Sorginak y las Bruxes, con todo ese imaginario que durante siglos ha mezclado
miedo, respeto, fascinación y superstición. Algunas fueron convertidas en
criaturas peligrosas, otras en seres mágicos y otras quedaron atrapadas bajo
etiquetas que terminaron ocultando buena parte de lo que representaban
originalmente.
Eso es precisamente una de las cosas que
más me ha gustado del libro: mirar a estas mujeres y criaturas desde otro
lugar, intentando recuperar qué significaban antes de que los siglos las
llenaran de miedo.
Porque una mujer que conoce las plantas puede ser una curandera. Pero también puede convertirse en una bruja.
Una mujer que vive fuera de las normas puede ser una sabia. O una amenaza.
Y quizá ahí esté una de las preguntas
más interesantes que deja el libro: cuánto de lo que creemos saber sobre estas
figuras procede de la tradición original y cuánto fue cambiando con el tiempo
según quién contaba la historia.
Además, me ha encantado que el libro no
se limite a explicarnos las leyendas, porque los cuentos originales que cierran
cada capítulo consiguen que todo ese imaginario vuelva a respirar. Después de
leer sobre una criatura, una creencia o una tradición, encontrártela
transformada en relato hace que quieras seguir caminando por ese bosque un poco
más.
Y eso, para alguien a quien le gustan
tanto las leyendas como a mí, es peligroso. Porque empiezas leyendo
tranquilamente sobre mitología vasca y asturiana y terminas pensando que quizá
deberías investigar qué criaturas viven cerca de tu casa.
También he disfrutado muchísimo de la
conexión entre la mitología vasca y la asturiana. Son tradiciones que
pertenecen a territorios diferentes, pero que comparten una relación muy
poderosa con la naturaleza, la oralidad y esas historias que pasan de generación
en generación y sobreviven incluso cuando ya casi nadie recuerda quién empezó a
contarlas.
Quizá por eso este libro me ha tocado
especialmente. Porque habla del norte que conozco y del norte que me gusta,
ese norte de montañas, lluvia, bosques, mar, cuevas, caminos y leyendas que
parece guardar una historia detrás de cada esquina.
Después de haber leído a Verónica
García-Peña en registros tan diferentes como El carácter peculiar de algunas
cosas y La isla de las musas, me ha gustado volver a encontrarme con
su escritura en un territorio que siento tan cercano.
Y si además me das mitología, tradición
oral, mujeres, criaturas, leyendas y norte…
Bueno.
Ya puedes imaginar que tenía muy pocas
posibilidades de salir de aquí sin querer seguir leyendo sobre Mari, Lamias,
Xanas y Sorginak durante unas cuantas horas más.
Porque hay lugares que tienen historia.
Y luego está el norte, que además tiene
leyendas.
— Natalia Sancho.