«Hay fantasmas sobre la Tierra» de Alejandro Candela Rodríguez




Autor: Alejandro Candela Rodríguez
Idioma: Castellano 
Publicación: 1 de enero de 2025
Género: Fantasía
Editorial: El transbordador
Páginas: 199

Se sentaba en el centro del grupo, camuflada entre mujeres y hombres, niños y niñas. Tejían redes de pesca en una playa negra junto a un mar aturdido, en banquitos tan bajos que parecían estar en cuclillas. Cantaban contentos una canción triste sobre el océano. La pescadora Suri, hija de Suin. No se llamaba así. En otro tiempo comandó ejércitos, derribó murallas y aplastó naciones. Era una mujer popular. En una tierra de espadas y labranza, de orgullos y miserias, de alquimia y ferias de ganado, de monstruos inefables y tardes al fresco con las vecinas, todos conocían su nombre. Todavía lo recuerdan, lo cantan y lo celebran. Todos menos ella. Fingió su muerte. Huyó. Se escondió entre rostros anónimos. Ahora es Suri, una más del pueblo. Antes fue Baddo, Lugarteniente del Señor Oscuro de Tablo Caracea, y su vida está a punto de cambiar. Otra vez. Hay fantasmas sobre la tierra es la primera novela publicada de Alejandro Candela Rodríguez; una historia nacida de su amor por la fantasía y el folclore, sus investigaciones literarias y una absoluta devoción por lo cotidiano.                                   

                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Suri teje redes con las manos calladas por la sal. Vive entre pescadores, cantos tristes, días repetidos. Pero sus ojos miran como quien ha visto demasiado. Porque antes fue otra. Antes fue Baddo: temida, imparable, inolvidable.

Una general. Una sombra.

Una leyenda convertida en mujer anónima.

Y ahí arranca esta historia, no en la batalla, sino en la huida.

Alejandro Candela Rodríguez nos lleva por una novela que parece hecha de dos mundos: el de las gestas olvidadas y el de los silencios que se arrastran en la espalda. El mundo de lo fantástico y el de lo humano más crudo. Un equilibrio difícil que aquí funciona como un hechizo antiguo y bien lanzado.

En esta historia no hay héroes de cartón. Ni villanos absolutos. Lo que hay son personas que arrastran su historia como quien arrastra una red llena de peces, algas y cosas rotas. Hay paisajes que huelen a hierro, a pan recién hecho, a noches en vela. Hay magia, sí, pero no esperes rayos en cada página: aquí la magia es sutil, a veces poética, a veces brutal. Como la vida.

La voz narrativa está llena de belleza contenida. No recarga. No grita. Sugiere. Y a veces, entre frase y frase, te cala hondo.

La novela tiene alma de saga antigua, pero se lee con la emoción de lo nuevo. Con capítulos que te agarran sin gritar. Y con una protagonista que no quiere volver a ser lo que fue, pero no puede dejar de serlo.

                                           

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

Lo que más me tocó fue el silecio de Suri. Esa necesidad de desaparecer, no por cobardía, sino por cansancio. Por miedo de sí misma. Me recordó que a veces, después de sobrevivir, solo quieres que el mundo te olvide un rato.

No sé si estoy en una etapa de mi vida muy emocional o si Alejandro sabe justo qué teclas tocar, pero hubo fragmentos que me dolieron de una manera extraña. Como una nostalgia de algo que no viví.

Me atrapó la mezcla de lo mítico y lo mundano. Las tardes al fresco con vecinas, los monstruos que no salen de cuevas sino de recuerdos, los secretos guardados con más fuerza que cualquier espada.

Hay fantasmas sobre la tierra me dejó con esa sensación de haber leído algo que se queda contigo. Algo que no se termina con la última página. Algo que vuelve, como los recuerdos que queremos enterrar pero nunca lo permiten.

«La gruta no se quedaba atrás en belleza y en paz. Parte del techo era de cuarzo traslúcido y blanquecino que filtraba la luz a través de la montaña. Era como caminar dentro de un grano de sal»
           
«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?




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«París-Hollywood» de Cécile Mury




Autora: Cécile Mury
Traducción: M. Dolores Torres París
Fecha de publicación:  05 de junio de 2025
Categoría: Romántica
Editorial: Contraluz
Páginas: 400

París, Hotel Meurice. Marianne Corvo, periodista de un prestigioso suplemento cultural parisino, se dispone a entrevistar a su ídolo absoluto, objeto de todos sus sueños y fantasías desde la adolescencia: el célebre actor de fama mundial Ben Whyte. Sin embargo, al encontrarse cara a cara con la estrella más atractiva del cine, la joven, presa de los nervios, encadena errores y meteduras de pata que provocan la hilaridad del actor, encantado con su espontánea torpeza. Así da comienzo una historia de amor tan deliciosa como accidentada, que se desarrolla entre París y Hollywood... Una comedia romántica refrescante, rebosante de humor y sostenida por una prosa deslumbrante.

                                        

𝑪𝒐𝒎𝒐 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒉𝒂𝒚 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒂𝒔, 𝒗𝒐𝒚 𝒂 𝒅𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒎í𝒂

𝑹𝒐𝒎𝒂𝒏𝒄𝒆, 𝒉𝒖𝒎𝒐𝒓 𝒚 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒂 𝒕𝒐𝒓𝒑𝒆𝒛𝒂 𝒆𝒏𝒄𝒂𝒏𝒕𝒂𝒅𝒐𝒓𝒂

Hay libros que te hacen sonreír desde la primera página. París-Hollywood fue justo eso para mí: una burbuja de frescura y encanto en medio del caos del día a día. Desde el momento en que Marianne Corvo entra al lujoso Hotel Meurice con su libreta en mano y los nervios a flor de piel, supe que me esperaba una historia deliciosa.

Marianne es periodista cultural, parisina hasta la médula, soñadora empedernida... y está a punto de cumplir su fantasía adolescente: entrevistar al actor de su vida, Ben Whyte. Pero claro, la realidad nunca es tan glamurosa como imaginamos. Y ahí está ella: tartamudeando, derramando agua, diciendo tonterías. Y él, encantado.

Lo maravilloso es que París-Hollywood no intenta fingir profundidad forzada. No es un drama disfrazado de comedia. Es una historia de amor y humor que se acepta tal cual es: ligera, chispeante y muy, muy humana. Marianne no es perfecta (por suerte), y Ben no es el típico galán inalcanzable. Hay química, sí, pero también muchas meteduras de pata, risas nerviosas y diálogos que fluyen como en una buena peli de Nora Ephron.

El contraste entre París y Hollywood no es solo un cambio de escenario; es una excusa maravillosa para hablarnos de mundos distintos, ritmos opuestos y la forma en que dos personas, a pesar de sus diferencias, pueden encontrarse en un punto intermedio.

Cécile Mury escribe con una elegancia muy francesa y un sentido del humor que se nota que viene de la ironía inteligente, no de la caricatura. Todo tiene un aire cinematográfico, sí, pero sin caer en el cliché. Es una historia de película, pero de las buenas, de esas que te hacen querer enamorarte aunque estés en pijama en el sofá.Si buscas una lectura luminosa, que te haga reír y creer un poquito más en los encuentros improbables, dale una oportunidad.

Porque, al final, ¿quién no ha soñado alguna vez con conocer a su ídolo... y que ese encuentro lo cambie todo?

                                            

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

No suelo dejarme llevar por las comedias románticas tan fácilmente, pero París-Hollywood me ganó desde la primera escena. Hay algo muy honesto en Marianne, en su torpeza, en ese nerviosismo real que todas hemos sentido alguna vez frente a alguien que nos deslumbra. Me vi reflejada en su caos interno, en esa mezcla de ilusión y terror, de querer parecer segura pero estar al borde del colapso emocional.

Y Ben... bueno, Ben no es solo “el actor perfecto”. Es el tipo que se ríe contigo (no de ti), que ve más allá del desliz o del comentario fuera de lugar. Esa complicidad que nace de lo inesperado me pareció tan bonita como creíble. No todo es ideal ni perfecto, y eso lo hace más entrañable.

Lo terminé con una sonrisa tonta en la cara y esa sensación dulce de haber vivido algo bonito, aunque haya sido entre páginas. Y para mí, eso ya lo convierte en una lectura especial.

Si tienes ganas de una historia ligera pero bien escrita, con chispa y ternura en equilibrio, dale una oportunidad. Es de esos libros que te reconcilian un poco con el mundo.

«El aire huele a quemado, a parrillada, a sal y flores. La sala Debussy, reservada para la prensa, acaba de vaciarse de público. Más de un millar de acreditados invade la calzada cerrada al tráfico, ocupa las medianas, las aceras y las terrazas. Una manifestación de cinéfilos, nunca de acuerdo en ningún lema, en ninguna filiación» 

«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?


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«Los pistoleros o el caso Hamster: 2 (Tribulaciones y aventuras de Harry Maesnow)» de Fernando Figueroa Saavedra



Autor: Fernando Figueroa Saavedra
Idioma: Castellano 
Publicación: 1 de febrero de 2020
Género: Novela negra 
Editorial: Amazon
Páginas: 348

Abril de 1892. Rabishpool sufre los preliminares de una huelga general. El sindicalista James Hamster cae tiroteado en plena calle a manos de los pistoleros de la patronal y ante la mirada estupefacta de una misteriosa mujer. El agente Harold Maesnow, de guardia esa noche en Menhoodland, tendrá la oportunidad de tirar del hilo y descubrir que no todo es como cuenta la prensa. Mientras tanto, Maesnow tendrá que lidiar con la inoportuna visita de su tío William, con una crisis de pareja que le pondrá al límite de su hombría, y con las chanzas y los feos de sus compañeros, que no le tragan por ser diferente. Tres agobios que apenas lo ayudarán a darse cuenta de que le ha tocado vivir una de las noches más turbulentas y peligrosas de su vida. Un hardboiled cómico-erótico neovictoriano con resonancia social.

                                       


Un autor con chispa.

Fernando Figueroa revisa el género negro con su hard-boiled cómico neovictorino y ofrece una relectura en la que aborda las tramas tragicómicas como retratos sociales e historias de vida, en los que los crímenes constituyen desencadenantes de situaciones en ocasiones disparatadas o esperpénticas. No falta el sentido del humor, hasta cotas cínicas y satíricas, y lo festivo, entre lo picante y lo psicalíptico.


                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía. 

Es difícil no adentrarse en las páginas de esta novela sin pensar que, en el fondo, estamos ante algo más que una simple continuación. Al igual que en la primera parte, La caída o el caso Edipo de Figueroa Saavedra vuelve a crear un mundo que está en el borde del colapso, pero que, como todo caos bien tejido, sigue funcionando, de alguna manera, por el afán humano de buscar respuestas, justicia y, claro, una buena cerveza.

Rabishpool, abril de 1892. La huelga general está a punto de estallar y, en medio de ese torbellino, el sindicalista James Hamster cae muerto en la calle a manos de los pistoleros de la patronal. Este acto desencadenará una serie de eventos que van mucho más allá de una simple conspiración. Al igual que su predecesora, esta novela esconde mucho más bajo la superficie que un caso policial. A través de Harold Maesnow, el detective imperfecto y filosófico, nos vemos atrapados en un escenario donde los hechos no son lo que parecen y la verdad está más oculta que nunca.

Maesnow está viviendo su noche más turbulenta. Entre una crisis de pareja que amenaza su estabilidad emocional, las bromas pesadas de sus compañeros y la inoportuna visita de su tío William, el agente se ve envuelto en una trama de engaños y manipulaciones donde Hamster no es la única víctima. Lo que parecía una simple investigación policial se convierte en un terreno donde todo es relativo, donde las fronteras entre el bien y el mal se diluyen. Y el humor negro que ya caracteriza al autor se deja sentir, quizás con más sutileza que en la primera parte, pero igual de aguda.

Lo que más destaca de esta segunda parte es la evolución de los personajes, particularmente la de Maesnow, quien parece, en esta ocasión, más vulnerable que nunca. Figueroa Saavedra lo ha convertido en un ser complejo: cínico, irónico y, en muchos aspectos, un reflejo de las contradicciones humanas. Molly Grapes, la mujer fuerte y decidida, sigue siendo una de las grandes apuestas de la novela, y sus diálogos con Maesnow son un torrente de fuego que, a veces, es casi un alivio frente a la oscuridad que los rodea.

𝑳𝒂 𝒏𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂 𝒆𝒔𝒕á 𝒊𝒎𝒑𝒓𝒆𝒈𝒏𝒂𝒅𝒂 𝒅𝒆 𝒆𝒔𝒂 𝒊𝒓𝒐𝒏í𝒂 𝒔𝒖𝒕𝒊𝒍 𝒚 𝒅𝒆𝒍𝒊𝒄𝒊𝒐𝒔𝒂que tanto me cautivó en la primera entrega. Figueroa Saavedra sigue utilizando la sátira social, las referencias filosóficas y las capas de humor para dar vida a un relato que, más allá de la resolución del crimen, te hace reflexionar sobre el poder, la justicia, las luchas internas y cómo nos manejamos en un mundo que parece estar siempre al borde del abismo.

En resumen, Los pistoleros o el caso Hamster: 2 no es solo una continuación, sino una expansión del universo de Harry Maesnow. No es un simple caso de detectives; es una exploración de la moral, la política y las relaciones humanas en medio de un caos social.

Lo mejor: la prosa de Figueroa Saavedra sigue siendo á𝒈𝒊𝒍, 𝒊𝒓ó𝒏𝒊𝒄𝒂 𝒚 𝒎𝒐𝒓𝒅𝒂𝒛, mientras nos ofrece una visión única del 𝒉𝒂𝒓𝒅𝒃𝒐𝒊𝒍𝒆𝒅 𝒄ó𝒎𝒊𝒄𝒐-𝒆𝒓ó𝒕𝒊𝒄𝒐 𝒏𝒆𝒐𝒗𝒊𝒄𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂𝒏𝒐. Esta segunda parte es aún más impredecible, más compleja y, a la vez, más humana.

                                           

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

No me voy a mentir, al principio no sabía qué esperar de esta secuela. La primera entrega ya me había sorprendido, pero esta segunda parte me dejó sin palabras. Figueroa Saavedra ha conseguido hacer crecer a su personaje principal, Harry Maesnow, quien, lejos de volverse el típico héroe de novela policial, sigue siendo un hombre lleno de contradicciones, vulnerabilidades y, sobre todo, 𝒖𝒏𝒂 𝒉𝒖𝒎𝒂𝒏𝒊𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒐𝒍𝒐𝒓𝒐𝒔𝒂𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆 𝒓𝒆𝒂𝒍.

Este libro no solo trata de resolver un asesinato; es un análisis de las relaciones sociales, las luchas internas y el conflicto entre el deber y el deseo. Molly Grapes es, para mí, un personaje clave. Aunque muchos podrían ver en ella solo el interés amoroso, es mucho más que eso: es una mujer con ideales y una lengua afilada, capaz de desafiar las convenciones de su tiempo, lo que le da una dimensión única dentro de la novela.

Figueroa Saavedra sigue demostrando su maestría para mezclar géneros. Nos entrega una historia de  𝒉𝒂𝒓𝒅𝒃𝒐𝒊𝒍𝒆𝒅, 𝒉𝒖𝒎𝒐𝒓 𝒏𝒆𝒈𝒓𝒐 y una 𝒑𝒓𝒐𝒇𝒖𝒏𝒅𝒂 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊ó𝒏 𝒔𝒐𝒄𝒊𝒂𝒍. Sin duda, es un libro que no te deja indiferente. El humor ácido, las situaciones absurdas y las charlas filosóficas me atraparon. Pero, más allá de las bromas, hay algo profundo que resuena: la sensación de estar atrapados en un mundo que no tiene sentido, pero donde seguimos buscando respuestas, justicia, amor y un poco de paz.

Si disfrutaste de la primera parte, esta secuela no te defraudará. Si eres nuevo en este universo de Maesnow, prepárate para ser arrastrado al caos, con una buena dosis de risas y reflexiones filosóficas entre crímenes y líos políticos.

«Hay algo que no me cuadra. Lo mataron con dos tipos de armas: a cuchillo y a pistola. ¿Para qué dos armas? ¿Por qué destrozarle la cara? Demasiado personal para ser cosas de mafiosos»
           
«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

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«Los parásitos» de Daphne du Maurier



Autora: Daphne du Maurier
Traducción: Concha Cardeñoso Sáenz de Miera
Fecha de publicación:  14 de mayo de 2025
Categoría: Ficción clásica
Editorial: Alba 
Páginas: 480

Maria y Niall son hermanastros y tienen una media hermana menor, Celia. Criados por una pareja de artistas de éxito (un cantante y una bailarina), han sido niños consentidos, han vivido de gira en gira, acostumbrados al aplauso y al relumbrón de la farándula, sin otra disciplina que «la regla del silencio en el teatro durante los ensayos». Con el tiempo, Maria se ha convertido en una actriz famosa y Niall en compositor de «melodías facilonas» que se bailan y tararean en toda Inglaterra y toda Francia; por su parte, Celia, sin entenderlo como un sacrificio, se ha dedicado a cuidar de su padre –un hombre genial pero caprichoso y exigente– a la hora del retiro. Pero ahora, en una reunión familiar en una casa de campo, el marido de Maria los acusa de ser unos parásitos y ellos se preguntan si realmente, o hasta qué punto, lo son. A partir de esta incierta revelación, la novela alterna magistralmente presente y pasado para revelarnos el curso de tres vidas donde coexisten el valor y la cobardía, el trabajo y la veleidad, el escándalo y el retraimiento. En Los parásitos (1949) Daphne du Maurier puso mucho de su propia vida como hija de artistas e iluminó el mundo bohemio con los detalles más vívidos y las sensaciones más difíciles de captar. Una forma de dormir, un anillo con una piedra azul, una nevada en Londres o un horrible pudin de arroz se cargan de significado en esta historia de lazos familiares, egos invencibles y devaneos eróticos muy lejos de lo convencional.

                                         


Daphne du Maurier Nació en Londres en 1907, hija del actor y empresario Gerald du Maurier y nieta del autor e ilustrador George du Maurier. Educada en familia y más tarde en París, empezó escribiendo cuentos y artículos en 1928 y en 1931 publicó su primera novela, Espíritu de amor. El éxito de Rebeca (1938), su tercera novela, enseguida adaptada al cine por Alfred Hitchcock, le dio fama mundial, y a partir de entonces se convertiría en una de las novelistas más populares del siglo XX. Entre sus otras obras, muchas de ellas llevadas también al cine, cabe mencionar La posada Jamaica (1937; Rara Avis núm. 37), El río del Francés (1941; Rara Avis núm. 42), Monte Bravo (1943), Los parásitos (1949), Mi prima Rachel (1951; Rara Avis núm. 32), Los pájaros (relato incluido en la colección The Apple Tree, 1952), Mary Anne (1954), El chivo expiatorio (1957; Rara avis núm. 49) y La Casa de la Orilla (1969). También escribió teatro y biografías. Vivió la mayor parte de su vida en Cornualles, donde se ambientan muchas de sus novelas. Allí murió en 1989.


𝑪𝒐𝒎𝒐 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒉𝒂𝒚 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒂𝒔, 𝒗𝒐𝒚 𝒂 𝒅𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒎í𝒂

Todo comienza con una cena aparentemente inofensiva. Una conversación cruzada, una frase lanzada con desdén por el marido de Maria: “Sois unos parásitos”. Y así, con esa puñalada emocional, Daphne du Maurier enciende la mecha de una historia que nos lleva al pasado de tres hermanastros marcados por el talento, el arte y una crianza fuera de lo común.

Maria, Niall y Celia no crecieron con normas ni horarios. Sus vidas giraron en torno a los aplausos, las giras, los escenarios, los trajes de lentejuelas y los camerinos en penumbra. Fueron niños mimados por el mundo del espectáculo, educados entre bastidores y alimentados por la idea de que todo lo que importa es el arte… o, más bien, la ilusión del arte.

Ahora, ya adultos, se enfrentan por primera vez a una verdad incómoda: ¿han vivido de los demás? ¿Han hecho algo real con sus vidas? Y lo más inquietante: ¿se han convertido en personas vacías, incapaces de vivir fuera del reflejo de los focos?

Los parásitos alterna pasado y presente con una delicadeza hipnótica. Du Maurier dibuja con su pluma aguda y sensual un retrato del mundo bohemio, donde cada gesto y cada objeto cotidiano –un anillo, una comida, una mirada fugaz– se carga de significado. El talento, el ego, el amor filial, el deseo, el resentimiento: todo se enreda en esta novela brillante y turbia como un espejo antiguo.

Y como siempre en su obra, hay algo que se desliza por debajo de las palabras. Una inquietud. Una sombra. Una pregunta sin resolver.

                                            

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

Este libro me sorprendió. No es el Du Maurier del suspense gótico de Rebeca, pero sí es el de la complejidad emocional, el que disecciona relaciones con bisturí. Me atrapó la ambigüedad de los personajes, lo incómodamente reales que son. A ratos los detesté, a ratos los comprendí. Hay momentos en los que uno se pregunta: ¿y si también yo, en cierto modo, soy un parásito?

La novela tiene una fuerza sutil y constante. No busca el golpe de efecto, sino el desgaste emocional, el roce de una vida que no encaja del todo. Y eso, al final, es mucho más potente.

«Fue Charles el que nos llamó parásitos. Lo dijo de una manera sorprendente, y repentina; era un hombre tranquilo, poco predispuesto a dar opinioes, excepto en las cuestiones más normales y cotidianas; por eso su declaración tuvo el impacta de una explosión» 

«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?



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«La nueva costa» de Daniel Cervantes

 


Autor: Daniel Cervantes
Editor: Pak Gallego 
Publicación: 5 de mayo de 2025
Género: Ciencia Ficción
Editorial: El transbordador
Páginas: 239


La Nueva Costa no está aquí, en nuestras playas y acantilados, sino que se extiende desde nuestros ojos hasta el fin del mundo; desde nuestros terrores hasta nuestras pasiones, aprovechando nuestra necesidad de entrelazarnos para generar nuevas criaturas, nuevos organismos que son capaces de comunicarse con nosotros usando nuestras propias relaciones como lenguaje: esa suma de voluntades y colores, de apetencias y visiones. Mientras el creciente nivel del mar dibuja nuevas costas e inexplicables anomalías, Diana y Alejandro se sumergen en el océano a bordo de La Máquina con el objetivo de averiguar qué es lo que ha ocurrido en la estación de investigación Kappa. No sabemos si seguirán siendo Diana y Alejandro una vez sus cuerpos se adapten a la presión o si las aguas de la Nueva Costa los transformará, convirtiéndolos a ellos y a sus pasiones en nuevas, clandestinas y excitantes formas de vida.


                                       


Daniel Cervantes (Cádiz, 1993) juega su primera partida de rol con tres años, abriendo así su apetito por el tránsito de mundos que no son este. Stephen King y HP Lovecraft invocan los terrores de su infancia a los que luego se suman otras literaturas, no necesariamente terroríficas, pero siempre raras e imaginativas. Con una vasta y experimental producción audiovisual y una novela corta ya publicada, Daniel destila esta, su segunda obra, a partir de tres ingredientes en las siguientes proporciones: una parte de guasa, dos de romance, y tres de talasofobia: un intenso y profundo miedo al océano. La Nueva Costa confirma su apetito por la ficción rara y sublima la impronta que la crisis climática —la presente, no la especulada— deja en su imaginación.

                                      

Como opiniones hay muchas, voy a dar la mía.

¿𝑸𝒖é 𝒏𝒐𝒔 𝒕𝒓𝒂𝒏𝒔𝒇𝒐𝒓𝒎𝒂 𝒎á𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒇𝒖𝒏𝒅𝒂𝒎𝒆𝒏𝒕𝒆: 𝒆𝒍 𝒂𝒎𝒐𝒓… 𝒐 𝒍𝒂𝒔 𝒑𝒓𝒐𝒇𝒖𝒏𝒅𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒐𝒄é𝒂𝒏𝒐?

Hay libros que no se leen, se absorben, como una corriente submarina que te envuelve sin darte cuenta y te arrastra mar adentro. La Nueva Costa es uno de esos libros. Una novela donde el agua no es solo un entorno, sino una forma de lenguaje, de mutación, de deseo.

Diana y Alejandro embarcan en La Máquina, una nave que parece salida de un sueño retrofuturista, con una misión clara: investigar qué ha sucedido en la estación submarina Kappa. Pero lo que encuentran allá abajo no es solo una anomalía científica… es una puerta a una transformación profunda, física, emocional y simbólica. Y quizás ya no vuelvan a ser ellos mismos al emerger, si es que emergen.

Daniel Cervantes construye un relato sensorial, casi líquido, en el que ciencia ficción, erotismo y poesía se entrelazan sin pedir permiso. Lo cotidiano se deshace como una gota en el mar frente a lo visceral de la mutación y lo inexplicable. Lo íntimo se mezcla con lo colectivo. Lo humano se desdibuja. El deseo se vuelve forma de vida.

Es una novela que exige entrega, que invita a dejarse llevar por su atmósfera húmeda, envolvente, con una prosa que se diluye como el límite entre cuerpo y entorno, como si cada palabra goteara lentamente hacia otra realidad.

¿𝑬𝒔 𝒖𝒏𝒂 𝒅𝒊𝒔𝒕𝒐𝒑í𝒂? ¿𝑼𝒏𝒂 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂 𝒅𝒆 𝒂𝒎𝒐𝒓? ¿𝑼𝒏𝒂 𝒓𝒆𝒇𝒍𝒆𝒙𝒊ó𝒏 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆 𝒍𝒂 𝒎𝒆𝒕𝒂𝒎𝒐𝒓𝒇𝒐𝒔𝒊𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒚𝒐?

Es todo eso y algo más. Es un viaje submarino hacia nuestros propios abismos.

     

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

La Nueva Costa me ha parecido una lectura distinta, valiente y muy atmosférica. No es una novela para quien busque una trama convencional: aquí lo importante es el viaje sensorial, lo simbólico, lo que se descompone y muta.

Me encantó cómo la narración rompe límites entre cuerpo, entorno y lenguaje. Por momentos me recordó al Cronenberg más poético, o al Jeff VanderMeer de Aniquilación. Es una historia donde la ciencia ficción se funde con lo erótico, con lo líquido, con lo inexplicable.

Eso sí, no es una lectura fácil ni cómoda. Te exige como lector. Pero si te dejas llevar, como hice yo, terminas flotando en una sensación extraña, melancólica y casi visceral. No sé si volveré a mirar el mar igual.

«Duermen y hablan y duermen y hablan hasta que por la claraboya del techo comienzan a intuir, muy tenuemente y a lo lejos, la luz del sol que los espera en la superficie, un sol que habían olvidado que existía»

«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?





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«Cámara oscura» de Alfredo Álamo

 


Autor: Alfredo Álamo
Ilustrador: Alba Aragón
Fecha de publicación:  3 de abril de 2025
Categoría: Terror
Editorial: El transbordador
Páginas: 195

Vicens, un fotógrafo en el París del siglo XIX, despierta con amnesia y recuerdos borrosos de una experiencia perturbadora. A pesar de su estado, acepta un trabajo para hacer un retrato enigmático que cambiará su vida para siempre. Atrapado entre un París revolucionario y una Valencia asolada por misteriosas enfermedades, Vicens se ve envuelto en eventos terribles que mezclan lo sobrenatural con los turbulentos acontecimientos de la época.

                                         



Alfredo Álamo (Valencia, 1975) es escritor y guionista de literatura fantástica, con especial atención al terror y otros subgéneros de difícil encaje, como el bizarro. Comenzó su andadura literaria en 2008, publicando relatos en ezines y fanzines especializados, y más adelante dio el salto a la novela con Mañana será tierra, una historia de terror ambientada en la línea Maginot durante la II Guerra Mundial. De naturaleza inquieta, Álamo ha publicado tanto narrativa como minicuentos, poesía, ensayo y cómic, gracias a lo cual ha recibido 8 Premios Ignotus, otorgados por la asociación Pórtico. Durante casi diez años estuvo al frente del portal literario Lecturalia, donde publicó más de 2000 artículos de divulgación, así como reseñas y entrevistas a autores y autoras de primer nivel mundial. En la actualidad es uno de los responsables de la editorial La Magnífica y sigue adelante con su carrera literaria, además de trabajar como escritor profesional para varios proyectos.


𝑪𝒐𝒎𝒐 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒉𝒂𝒚 𝒎𝒖𝒄𝒉𝒂𝒔, 𝒗𝒐𝒚 𝒂 𝒅𝒂𝒓 𝒍𝒂 𝒎í𝒂

𝑼𝒏𝒂 𝒎𝒊𝒓𝒂𝒅𝒂 𝒑𝒆𝒓𝒅𝒊𝒅𝒂, 𝒖𝒏𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒊𝒏𝒒𝒖𝒊𝒆𝒕𝒂𝒏𝒕𝒆… 𝒚 𝒖𝒏 𝒑𝒂𝒔𝒂𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆 𝒓𝒆𝒗𝒆𝒍𝒂 𝒂 𝒄𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒍𝒖𝒛.

Vicens abre los ojos en un París grisáceo y lleno de susurros. No sabe quién es, ni cómo ha llegado allí. Solo tiene una cámara. Una cámara antigua, pesada, casi mística… y la vaga sensación de haber visto algo que no debería. Así arranca Cámara oscura, una novela que te atrapa desde la primera línea como una fotografía tomada con exposición larga: todo se va revelando poco a poco, entre luces temblorosas y sombras que acechan.

El París que retrata Álamo no es el de los carteles de Montmartre ni el de los cafés con tertulias bohemias. Es un París herido, revolucionario, vivo… y peligrosamente cercano a lo inexplicable. Vicens se convierte, sin quererlo, en testigo de lo extraño: su cámara capta más de lo que debería. ¿Fantasmas? ¿Visiones? ¿O un pasado que se niega a quedarse enterrado?

Lo que empieza como un encargo fotográfico, hacer un retrato, uno más se convierte en un descenso por la espiral de lo desconocido. Y como en las viejas placas de daguerrotipo, la imagen se fija con dolor, con verdad… y con algo que da miedo.

Entre París y una Valencia misteriosa donde las enfermedades se propagan como maldiciones, Vicens busca recuperar no solo su memoria, sino también el sentido de lo que está viviendo. Y lo que encuentra… es más oscuro que la propia cámara con la que dispara.

Cámara oscura es una novela que juega con lo sobrenatural sin dejar de pisar la historia, que huele a polvo, a niebla y a revelador químico. Alfredo Álamo teje una historia inquietante y magnética, en la que el pasado no está muerto, solo espera ser enfocado.

                                            

𝑨𝒒𝒖í 𝒗𝒂 𝒎𝒊 𝒐𝒑𝒊𝒏𝒊ó𝒏 𝒑𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍, 𝒔𝒊𝒏 𝒇𝒊𝒍𝒕𝒓𝒐𝒔: 

Cámara oscura me ha parecido una de esas novelas que te atrapan por atmósfera antes que por trama. No es una historia de sustos fáciles ni de acción trepidante: es un relato de niebla, de sombras que se insinúan más que se muestran. Me ha gustado especialmente cómo Alfredo Álamo fusiona lo histórico con lo sobrenatural sin que chirríe, y lo bien construido que está el personaje de Vicens, tan desorientado como el lector al principio.

Eso sí, confieso que por momentos me habría gustado un poquito más de ritmo o tensión narrativa. No porque falte intriga, sino porque hay partes donde el misterio se cuece tan lentamente que uno se queda esperando el siguiente fogonazo con impaciencia. Pero quizá ahí está su encanto: en tomarse su tiempo para que la oscuridad te rodee poco a poco, como un cuarto de revelado.

Si te gustan los relatos oscuros, con sabor a época, llenos de capas y con ese punto de desasosiego elegante… esta novela es para ti. No da miedo, da inquietud. Y eso es más duradero.

«Entre la lluvia, y a cierta distancia, su apariencia resultaba aterradora para cualquiera que no se retorciera de dolor, tuviera un momento de descanso y se atreviera a salir de casa con el duluvio que estaba cayendo» 

«𝑸𝒖𝒆 𝒅𝒊𝒔𝒇𝒓𝒖𝒕𝒆𝒏 𝒅𝒆𝒍 𝒗𝒊𝒂𝒋𝒆. 𝑪𝒐𝒏 𝒔𝒖𝒆𝒓𝒕𝒆 𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒆𝒗𝒂𝒓á 𝒂 𝒍𝒖𝒈𝒂𝒓𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒊𝒎𝒂𝒈𝒊𝒏𝒂𝒓𝒐𝒏»

#𝒚𝒐𝒍𝒆𝒐𝑵𝒐𝒗𝒆𝒍𝒂, ¿𝒚 𝒕ú?






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